Material exclusivo para utilizar en el baño

miércoles, 31 de marzo de 2010

Los rostros de la felicidad



Finalizando mi última clase ante la víspera del Jueves Santo, una de mis alumnas de primer año de la nueva escuela secundaria me pidió permiso para entregar un obsequio a sus compañeros de curso.
Asentí con la mirada y ella me respondió con una brillante y ansiosa sonrisa.


Se inclinó al costado de su banco y puso sobre el mismo, cual paloma salida de una galera, una caja que rebalsaba de celofanes y color. En su interior, el blanco y el marrón del chocolate cobraba forma de conejos, una treintena de conejos que bregaban por salir corriendo a encontrar un comensal, midiendo el tiempo y apresurando el paso por el temor de llegar vivos al fin de la cuaresma.
Entre que la miraba y sonreía, entre asombro y ternura, ella se acercó y me encomendó la dulce tarea de atrapar un conejo, que para mi suerte fue marrón. Luego, ante un coro de preadolescentes que clamaban por jugar, dio la vuelta y dejó libre al resto para que en la previa de la Pascua, fueran cazados por aquellos chicos ávidos de golosinas y deseosos de despertar a un fin de semana largo.
Cuando la cacería terminó y sonó la campana que anunciaba el final, los acompañé hasta la puerta donde se amontonaban y hacían presión por escapar de la escuela, dejándome atrás del todo. Algunos se giraban y se acercaban a darme un beso y desearme felices pascuas, otros sólo agitaban la mano acompañando el grito de ¡Chau profeee! ¡Buen fin de semana!, algunos pasaban de largo y uno, el último del montón, Matías, se corrió a un costado y me dejó pasar. Al atravesar y comenzar mi caminata hacia el auto, siento que Mati se me acerca y comienza a caminar a mi lado.



-¿Para dónde va profe?
-Voy a buscar el auto para irme a casa – respondí.
-Ah, si va para allá –señalando en la dirección en que yo me dirigía- lo acompaño, porque yo me voy a tomar el colectivo.
-Bueno, ¡gracias!, ¡Vamos!.





Al terminar este pequeño diálogo, el dio comienzo a otro, un poco más exploratorio y más íntimo, como deseoso de curiosear en algunos aspectos que, fuera de la escuela, aparentemente no estaban vedados y podían ser indagados.



- ¿Vos tenés hijos profe? - preguntó en un tono confiado y no tan formal
- No - respondí.
- ¿Por elección? –preguntó con naturalidad.
- Sí - respondí sorprendido.
- La felicidad tiene muchas caras – me respondió. Yo le dije a mi mamá que yo no quiero tener hijos, ¡pero ella se enojó!.



No puedo evitar sonreírme y antes de poder decir algo, volvió al ruedo con otra de sus preguntas:


- ¿Cuántos años tenés?
- 35
- Mi papá tiene 32 y en casa, conmigo, ya somos cinco hermanos.


En ese momento llego al auto, lo miro, le acaricio la cabeza, lo saludo y le digo


- Es cierto Mati, la felicidad tiene muchas caras. Intentá que la tuya no pierda la inocencia Disfrutá el fin de semana y Buena Pascua!.


El se acercó y me dio un beso, sonrió y siguió su camino en busca del transporte que lo llevaría a su casa.


Viéndolo caminar me subí al auto y pensé, sin dejar de asombrarme y de sonreír, en que, esa mañana la felicidad había tenido el rostro de la magia y el sabor del chocolate, la ternura de Brenda desencajando conejos; la sabiduría de Matías y su gesto amable. Al pensar en ello, pensé en el resto de mis alumnos y en toda esa inocencia con la que la mayoría pisa por primera vez el patio de la escuela secundaria, con esa prisa y esa mirada sorprendida con la que luego nos regalan algunos dolores de cabeza, una pícara pre adolescencia y algún que otro “seño” que perdura hasta promediar casi fin de año…
Al dar marcha al auto, se me ocurrió pensar la ingenua tontería de que quizá, crecer, no debería exigirnos tanto. Tanto como renunciar a esa tierna edad que alguna vez pobló nuestro mundo familiar e íntimo de inocencia. También, sumido en esa concatenación de pensamientos, pensé que la vida -como si ella fuera responsable- no debería ser tan injusta al privar de inocencia a muchos otros chicos para los cuáles ni siquiera la misma constituye en si, un tesoro, ya que nunca tuvieron oportunidad de jugar el juego de correrla e intentar capturarla como hice yo con el conejo que atrapé al finalizar mi clase en 1º C y que asomando desde mi maletín, me recordaba la dicha y la fortuna de haber transitado la inocencia a tiempo. Una inocencia que debería ser ingrediente igualitario en la niñez y que por culpa de ambiciones desmedidas, y no de la vida que en esto no tiene nada que ver, algunos hombres grandes y ya crecidos quitan de la sazón de surtidas infancias.
¡Cuánas certezas florecen desde el corazón de un niño!. La felicidad tiene muchas caras, es cierto. La mía hoy, tiene cara de niñez con sonrisa de inocencia. ¿Cómo será el rostro de la felicidad de quién nunca conoció la dicha de la infancia? ¿Conocerán el rostro de la felicidad los niños que nunca tienen infancia?
Espero que la “Luna, madre milenaria” pueda iluminar el camino y las respuestas, esas que yo no puedo ofrecer porque no las encuentro, porque quizá las he perdido o tal vez no las tengo.


domingo, 28 de marzo de 2010

Tour Escolar Argentino



Acompañados por Noelia, guía de turismo educativo calificado con máster en revoque, retoque y doctorado en temblores y mitología sísmica.



Animadora: Penélope Glamour junto a su mascota, con quiénes recorrerás todo el circuito en un Honda Rosa, alentado por una infinita fauna de protagonistas.



Baucher del viaje: Guía práctica y utilísima full full para el mantenimiento edilicio y funcional (todas las ramas –caídas-, todas las áreas –desprotegidas-, todos los niveles –del mar, del río, de rajaduras-, todos las reparticiones –de presupuesto ausente-).



Novedad otoño 2010: Como es común en los viajes mitológicos, seremos acompañados por el Coro, quién estará formado por las voces de grandes pensadoras argentinas de relicaria trayectoria nacional.

¡Gracias, Macri, por defender la educación pública!



Hoy empezaron las clases y yo voy a cursar el último año de la primaria. Así que, momentáneamente, voy a dejar de hablar de los gorilas, sus negociados y pactos, para dedicarme, sucesivamente, a estudiar zoología, matemáticas y sociología.
Además, contándoles mis experiencias en la escuela, voy a refutar a aquellos lectores que no se explicaban como un joven de mi edad podía saber cosas de grandes. (…)
Ahora sí, entremos de lleno en la cuestión que nos convoca. Como soy casi un adulto, voy solo al colegio aunque, hasta el año pasado, mi papá me acompañaba todos los primeros días para conocer a mi maestra ... y, de acuerdo a su grado de atractivo, me seguía llevando o no.
En el 2010, grande fue mi sorpresa al ingresar al Normal 8 y verla toda destruida. ¿Qué habría pasado? -nos preguntábamos con mis compañeros. Lucas sostenía que seguramente los destrozos se debían a los efectos de la pirotecnia de fin de año; entonces propuso rebautizar al cole como "Anormal 7" porque no es lógico que te enseñen en un lugar así que está como el culo.






Magalí, que es "demasiado zurdita" como diría la diva de los almuerzos que para descalificar no se anda con "Chiquita", inventó su propia teoría: al ser Macri y Piñera como dedo y uña, o culo y calzoncillo, como prefieran, nuestro jefe de la ciudad ha traído y guardado en las escuelas municipales los escombros del terremoto ... como una forma de solidaridad latinoamericana.






Al escuchar hablar de temblores de la tierra, Juanito, el chistoso del grado, comentó:
"Mi padrastro, que es más vago que el sastre de Tarzán, cuando se enteró del desastre propuso irnos a vivir a Chile aduciendo que ahora las propiedades estarían rebaratas. Pero a mi me parece que esta idea, como todo lo que propone, es con la finalidad de no trabajar. Por ejemplo: primero, se juntó con mi mamá porque ya tenía los hijos hechos y ahora, para no esforzarse en "hacerle el amor", seguro que en el país trasandino se va a poner en la cama arriba de ella ... y no se va a mover esperando un terremoto."






Sin embargo, creo que la explicación a la devastación sufrida por las casas de estudios es más sencilla: Macri nunca creyó que esta vez los maestros iban a transar con los miserables sueldos que les ofreció, y entonces pensó: "Si no se van a utilizar estos edificios por un tiempo, ¿para qué los voy a poner en condiciones? Todavía me falta pintar las fachadas de los edificios de Palermo y Recoleta, comprar más armas para la policía metropolitana ... ¡Esas sí que son prioridades!"



CORO IV: Morium Casarum Revivalarum: “Que se puede esperar de un burro más que una patada” (evocation version)



Pero, en esta oportunidad, los educadores no fueron a la huelga y así le trajeron otra preocupación al intendente que, como buen fulbolero devaluado, a esta altura del partido "no da pie con bola". ¡Suerte que Macri no en ministro de economía porque si no era capaz de cerrar todas las instituciones educativas, so pretexto de que así subiría el "producto bruto interno".



Cocorum bonus le pone palabras a la EDUCACIÓN Argentina y arremete con un “Que pretende usted de mi?, Canalla” (instrumental graphic version)


PD: El título de esta nota, "Gracias, Macri, por defender la escuela pública", se me ocurrió al recordar un diálogo entre un boxeador moribundo y su asistente. Mientras era castigado ferozmente, éste lo arengaba: "¡Dale que ya lo tenés! ¡Aguantá que no da más!" - y el púgil le respondió: "¡Avisale a él que me está cagando a trompadas!".
La comparación con la realidad en la ciudad de Buenos Aires, podría ser:
"Avísenle a Macri que no defienda más la educación popular, libre y gratuita porque en dos años de gestión ya la dejó nocaut".
Fuente: SOCORRO, en poco tiempo seré un hombre – blog de Néstor Dulce.




La verdad que de tanto dar vueltas en este rosado auto, se me corrió el maquillaje y he perdido hasta el glamour de la Penélope a quién envié junto con Macri y el oso yogui a recorrer una por una las escuelas para ver si entre tanta excavación encuentran al menos al dinosaurio Barny para darle una satisfacción a la pobre de Susana y pueda rectificar públicamente la embriagues cometida en desmedro de la educación argentina.




Mientras, me prendo al volante y me voy de paseo, esta vez, por el parque, para broncearme un poco y reposar. Y ya saben, no me busquen, no me busquen, porque si me buscan, no me van a pinkontrar!.

sábado, 27 de marzo de 2010

Encendamos el planeta...



Hace unas semanas me embarqué en el vapor del cambio climático junto a mis alumnos del bachillerato de adultos con quiénes vi por primera vez y en reiteradas repeticiones, “Una verdad incómoda”, un documental de Al Gore, ex candidato presidencial de Estados Unidos que compitió junto al entonces electo y controversial presidente George Bush.


El sacudón fue muy fuerte, incluso para mí. Por momentos me sentí esa rana que, sumergida en el agua, va sintiendo elevarse la temperatura sin modificar para nada su postura, acostumbrándose al cambio sin advertir lo peligroso de la quemadura.
En reiteradas oportunidades me habían recomendado verlo y en las mismas oportunidades me limité a dejar en el cajón de las películas un dvd con el contenido del documental sin animarme a enfrentarlo por temor a verme cara a cara con una verdad que a sabiendas, a veces como ser humano uno niega o simplemente, esquiva por comodidad mirando para un costado.
Al buen decir de Al Gore, esta verdad es inconveniente para cualquier gobierno, sobre todo, para el de Norteamérica, primero porque son los que más colaboran con el cambio climático y segundo porque de centrar la mirada en lo real del problema, los enfrentaría a un problema moral y ético que nadie, en términos económicos y cómodos quiere asumir.
Dejando de lado el trasfondo político, en cierto modo rencoroso, que acompasa implícitamente todo el film, no deja de ser una muestra contundente y abrumadora de lo que está sucediendo en el plantea a partir del uso de las nuevas tecnologías que siguen, en mayor o menor grado asociadas a estrategias y modos de obrar antiguos, como es el caso de las guerras y los nuevos elementos que se asocian a ella.
Básicamente el cambio climático tiene que ver con la acumulación de gases de invernadero en la atmósfera terrestre. El más común es el dióxido de carbono cuya fuente de emisión principal es la que proviene de la combustión de combustibles fósiles, pasando por la de los autos hasta la producida en la generación de corriente eléctrica. Si a eso le asociamos una población mundial en crecimiento exponencial y la tala desmedida de árboles –porque se necesitan más recursos para sostener dicha población- el resultado es lo que ya tenemos al alcance de nuestra vista y de nuestros termostatos. Los gases de invernadero, acumulados en forma excesiva, funcionan como un escudo o espejo impidiendo que la energía absorbida por la Tierra durante el día pueda ser emitida al espacio durante la noche. Esa energía se concentra en la atmósfera y genera aumentos de temperatura que no ascienden en forma gradual, más bien lo hacen en forma abrupta provocando, entre otras cosas el aumento en la temperatura del agua, altos porcentajes de humedad, masas más elevadas de viento, evaporación de la humedad en los suelos y espejos de agua con la consecuente producción de sequías y desiertos, derretimiento y desprendimiento de masas abultadas de hielo glaciar y polar y el sucesivo aumento en el nivel de los océanos, corrimiento de las estaciones y la desaparición gradual de nichos ecológicos que en su ausencia dejan el terreno libre para que otros nichos, que ya creíamos exterminados, vuelvan a ocupar su lugar.
Si miramos bien, la evidencia ya está ante nosotros. Miremos nuestros glaciares (Paco Nadal hace referencia a eso en una de sus crónicas patagónicas), miremos el dique Paso de las Piedras y el Desierto de Patagones, miremos la población zumbante del mosquito portador del dengue que ya revolotea por nuestro territorio. Si bien esto habla de la dinámica interna de la Tierra, no podemos ser tan ingenuos en nuestro pensamiento y creer que todo depende de ello. Algo está pasando y nosotros no podemos seguir con la venda en los ojos, más que nada, porque consciente o inconscientemente, más directa o indirectamente, también somos parte de la generación de todas estas consecuencias.
Estamos frente a una cortina de humo que nos vela el pensamiento y la mirada y si bien todo tiene que ver con aspectos políticos, cada uno de nosotros tiene la obligación moral de correr el velo y sumar su granito de arena, modificando rutinas como la de dejar computadoras encendidas aún cuando no estamos frente a ellas, utilizar menos bolsas de plástico, utilizar lámparas de bajo consumo, reciclar, bajar algunos grados el termostato del termo tanque, etc., y sumándose a estrategias mundiales de cambio conductual como la que sucederá hoy a las 20:30 en la que se promueve un apagón de energía eléctrica en la llamada hora del planeta.

 

APAGA LA LUZ, ENCIENDE EL PLANETA

La Hora del Planeta 2010 será la mayor llamada a la acción organizada jamás. Servirá para demostrar que, actuando juntos, todos somos parte de la solución al cambio climático, a pesar del insuficiente acuerdo de Copenhague.
La Hora del Planeta de WWF pretende implicar a más de mil millones de personas y movilizar a 6.000 ciudades del mundo para demostrar el apoyo global a la acción contra el cambio climático.
El día 27 de marzo de 2010, de 20:30 a 21:30, descubre lo que millones de personas pueden hacer juntas.
Un gesto, un símbolo; mil millones de gestos, una acción global por el clima.
(para más información, click sobre el título de éste post)

¿Te sumas conmigo? ¿no crees que vale la pena?
El cambio climático no es un mito, no es una teoría, es, mal que nos pese, un hecho!.
 
EDITORIAL DE HORIZONTE SUR A LA INTEMPERIE, CUARTA SEMANA DE MARZO DE 2010


Con extraordinario acierto, dijo Antonio Brailovsky días pasados que: “Vivimos en una sociedad que ha perdido su posibilidad de reconocer su entorno natural. Las últimas inundaciones en Buenos Aires mostraron el asombro de cientos de miles de personas que fueron engañadas por desarrolladores inmobiliarios y políticos corruptos, que los metieron a vivir en los valles de inundación de los arroyos. La operación consistió en tapar los cursos de agua y después convencer a los incautos de que habían dejado de existir. La cantidad de afectados por estas inundaciones muestra que la maniobra fue exitosa y que, realmente, mucha gente cree que la existencia de una gran ciudad hace desaparecer los mecanismos de funcionamiento de la naturaleza”.
Sí, comparto el que hemos perdido aparentemente la posibilidad de reconocer nuestros entornos. Tengo la esperanza sin embargo, que estemos principiando el esfuerzo gigantesco de salir de ese autismo ecológico en que estuvimos durante tanto tiempo. El cambio climático, los desordenes geológicos cada vez más intensos y repetidos, el paisaje devastado de una Argentina interior que cualquiera puede comprobar si sale de la gran ciudad, y por último, el propio paisaje devastado de la gran ciudad plagado de basura, ayudan a que la conciencia del común despierte, frente a los riesgos de un camino demencial y las amenazas de un futuro inapelable.
No son esos, sin embargo, los temas de la gran agenda política que, continúa debatiendo si la sonrisa de la Marcó del Pont es más o menos gardeliana. Hubo una época, allá en los inicios de la Democracia, en que los debates por la Deuda Externa movilizaban multitudes, esos debates nos apasionaban y tratábamos de comprender cuánto de nuestras vidas y de las de nuestros descendientes, estaba en juego en el modo en que se decidirían esos escenarios posibles, tanto de negarse a pagarla como los de aceptar discutirla en todos sus términos o en parte. Hoy pareciera que aquellos debates hubiesen ocurrido hace siglos, tanta agua corrió bajo los puentes. La política como negocio y su complemento imprescindible, el asistencialismo, ha hecho verdaderos estragos sobre la conciencia de los argentinos. Abundan sin embargo, los que siguen trabajando de motu propio en villas o en zonas carenciadas, aun al margen del asistencialismo oficial de los municipios y del Ministerio correspondiente. Muchas veces lo hacen ganados por la buena fe y las mejores intenciones. Creen todavía con cierta ingenuidad, que pueden ayudar a otros en las terribles situaciones porque atraviesan. De hecho, toda la izquierda ha organizado desde el 2001 y aún desde antes, su actividad en esos bolsones de indigencia, pensando que de esa manera inspirarían a las masas para participar en los procesos de cambios que se proponían llevar a cabo. En realidad, lo único que ha hecho esa izquierda es descubrir como se pueden sustentar las nuevas formas de la marginalidad política, con un diezmo a la indigencia, cómo se pueden arrastrar legiones de pobres a las propias marchas y remedar de una manera patética, los éxitos del peronismo cuándo no se necesitaba como hoy del tetra y del choripan para convocar multitudes.
Mientras la política ha devenido hoy en interminable y cada día más sorprendente culebrón, el asistencialismo, los sueldos engordados con partidas reservadas, los negocios con las políticas de Estado y el tráfico de influencias, son su entrañable y necesaria encarnadura para una generación que alguna vez se propuso el socialismo. Todos aquellos que nos convocan a tomar partido en las actuales circunstancias por los bandos en pugna y que para ello apelan a la impostación y a la memoria de gestas pasadas con sobreactuado dramatismo, nos están mintiendo. Nos están mintiendo descaradamente, y llevan en definitiva, la intención de encubrir las relaciones coloniales que determina el modelo agrícola industrial de exportación de sojas transgénicas, los Agronegocios y su correlato infinitamente infame de usar a la propia población para generalizados experimentos con biotecnologías transgénicas y con todo tipo de agrotóxicos. Durante años hemos denunciado muchos de esos hechos puntuales pensando que ignoraban la existencia de un modelo implantado por las Corporaciones. Hoy es evidente que, con honrosas excepciones, asumen con descaro ese modelo sojero biotecnológico y que las disputas son por ver quién administra la Argentina colonial, y por determinar quiénes pagan la Deuda contraída por la dictadura. Mientras tanto se hacen los distraídos respecto a la vinculación entre las petroleras inglesas que iniciaron la explotación en la cuenca de Malvinas y las empresas que actúan en nuestro país.
Y a propósito del petróleo, la disposición de cortar nuestras naftas con agro combustibles, cuando no tenemos políticas agrarias, cuando existe desnutrición en amplios sectores de la población y cuando el petróleo está en manos de Repsol, y de las empresas británicas y chinas, es una escandalosa maniobra a favor de las petroleras, que la izquierda subsidiada ha silenciado, tanto como silencia el accionar del Ministro Barañao que es quien determina el modelo de país que el resto del Gobierno asume como propio. Que lo anterior se pretenda hacer a nombre del Peronismo no hace más que poner en evidencia las falacias históricas en que se respalda la generación que nos gobierna, una generación que pareciera haber nacido y haberse criado en el engaño y muchos de los cuales alguna vez se sintieron parte de una vanguardia iluminada o acaso los intelectuales marxistas que portaban el pensamiento esclarecido... La política argentina ha devenido en penoso baile de máscaras en que el pueblo mira desde afuera cómo se divierten los nuevos ricos y como, impúdicamente hablan en el nombre de ellos. El modelo con el que enfrentan a la vieja oligarquía vacuna es en realidad el modelo de Elsztain y de Grobocopatel, quienes deben tener cientos de veces más tierras que el oligarca Biolcatti… y que además de ello y de ser desmontadores seriales de las últimas selvas que restan en el noroeste argentino, son una oligarquía prebendaria, apropiada de antiguos bienes del Estado como el Banco Hipotecario, dueños de shoppings y de Puerto Madero.
Hoy, en medio de una pesadilla, la Deuda Externa se honra gritando Patria sí Colonia no… y en nombre de los derechos humanos del pasado cercano se sacrifican despiadadamente a las generaciones venideras… Tal vez en medio del Cambalache discepoliano bastará tal como dice un amigo mío, que en algún momento un loquito emergente agarre un martillo y le empiece a dar a una columna de alumbrado, para que todo el país se convierta en un extendido Baradero… El problema es para qué y en especial, qué haremos después... Lamentablemente, la historia del estallido también, ya la vivimos, y en verdad, terminó mal. Todos los que debían irse y los que se ocultaron por un tiempo, no solamente volvieron, sino que volvieron peor, multiplicados y hambrientos de dineros públicos, como los gatos callejeros. Desde el 2003 para acá han sembrado y cultivado en el exterior sus inversiones en dólares, asegurándole una vida de bienestar a su descendencia por incontables generaciones... Pero además, disfrutan del poder y lo disputan entre ellos con ferocidad digna de mejor causa.
Necesitamos recuperar un movimiento nacional que, nuevamente le de forma a un sueño de Patria y a un Proyecto de País. Ese movimiento necesariamente debe inspirarse en las luchas pasadas y a la vez continuarlas. Ese movimiento deberá ser necesariamente ecologista y antisistémico, porque no existen urgencias mayores que las de interpretar el entorno y reaprender a sobrevivir en medio de las catástrofes en cadena producidas por el Capitalismo globalizado y las Corporaciones transnacionales. Porque los riesgos planetarios y los cambios climáticos lo exigen de modo imperioso. Porque darle la espalda a la comprensión de los ecosistemas que nos alimentan y hospedan, ha conducido en nuestro país, a una situación extrema, en que a poco andar entraremos en situaciones de colapso alimentario tanto como energético. Porque merecemos un país para todos, no una factoría productora de comodities transgénicas, agro combustibles y barros con metales raros, porque nos duele producir forrajes y biocombustibles mientras se alimenta a la propia población con comidas chatarras. Por todo ello es que no apagarán nuestros sueños, y si fuera necesario vestir alguna camiseta, tal como hoy nos proponen, no usaremos jamás las que ahora nos ofrecen, sino la camiseta por una Argentina mejor y emancipada.
(Publicado por la Proudcción y conducción de Horizonte Sur: Jorge Eduardo Rulli, Bernardo Elffman, Wanda Galeotti)

miércoles, 24 de marzo de 2010

"NUNCA MÁS"



Me resulta dificultoso y doloroso escribir ante una fecha como la que en breves horas se conmemorará.

                                        

Buscando alguna musa inspiradora me avoqué a la metáfora del cine y recordé un film argentino del año 2008 dirigido por Lucía Cedrón titulado “Cordero de Dios” y que narra una historia más, o al menos posible, como otras tantas que ya han contado muchas películas de ese género y que abordan en su trama los tétricos años de esa dictadura a través de la que, lamentablemente, nos hicimos famosos en el mundo entero. Siempre había tenido en mente verla pero nunca me había propuesto salir en su búsqueda. Ayer, recordando esa y otras que ya he visto, trayendo a la mente recuerdos literarios, documentos y testimonios de torturas y secuestros, decidí salir en su búsqueda al salir de clase. Temiendo la precipitación de los hechos y sumido en esa tristeza colectiva que me genera el recordatorio de un pasado genocida del cual participó mi niñez cuidada y protegida, sin siquiera percatarme de sus vuelos de muerte y arrinconado en un sector social que por temor callaba y por ignorancia se llenaba la boca con un “algo habrán hecho” que implícitamente perseguía justificar lo injustificable, esto es, un orden abusivo y plagado de poder que terminó con la muerte y la desaparición de más de 30.000 personas en todo el país, visité uno a uno los videos clubs de la Bahía de los cuáles soy socio sin lograr dar con el paradero del film. Con la obsesión que me caracteriza obligué a mi memoria a que me devuelva la imagen de la caja expuesta en algún escaparate y finalmente recordé que hacía no menos de dos semanas, había visto el estuche plástico en el video del barrio de mis viejos, uno que es chico, desordenado y viejo pero que con el correr de los años y la aparición de otros tantas casas que alquilan DVD y que han pululado por doquier, es aún uno de los pocos que no pertenece al circuito comercial.
Me interné en el video y me dirigí al escaparate reservado al cine nacional y escaneando visualmente el sector de arriba abajo y de izquierda a derecha, luego invirtiendo el orden, ampliando la visual al incorporar la diagonal como forma de recorrido y finalmente el zigzag y la entropía del revoleo ocular como corolario, me fue imposible encontrarla. Me fui alejando, recorriendo el resto de los pasillos del video con el mismo empeño y otra vez el mismo corolario. Fue imposible encontrarla. Rastreé cada caja, las moví, busqué por detrás de las que asomaban en forma explícita, pregunté a quién estaba a cargo, observamos juntos, no dejamos sitio sin revolver, desde el sector de las películas de terror, pasando por las de ciencia ficción y terminando en las extranjeras. Fue imposible dar con ella, fue imposible encontrarla dentro de los límites de la ciudad, fue imposible rastrearla en internet por los sitios convencionales de descarga directa. Todo parecía tenebroso, un juego perverso de escondite en dónde ella era la desaparecida y yo alguien en busca de su paradero, intentando despertar de la memoria una identidad secuestrada y enterrada en un día, dentro de un mes a 34 años de distancia de lo que fue el momento más triste y doloroso de nuestra historia.

Pienso en que tal vez el Cordero de Dios buscó la forma de solidarizar con todos aquellos que aún prosiguen en la lista de personas buscadas y a eso se debió su ausencia; un cordero de Dios que en plena concordancia con las oraciones persigue quitar los pecados de un grupo de gente que en pos de un orden moral cometió el peor de los crímenes de estado, un cordero de Dios que persigue la piedad de quiénes sufrieron la pérdida de seres queridos, un codero de Dios que aún anda por allí, perdido y desorientado en busca de paz.


Y si bien, no puedo recomendarles el film desaparecido, si puedo recomedarles un documental titulado
"Santa Cruz" llevado a cabo por documentales en la vía, una productora social destinada a despertar conciencia social promoviendo reflexiones en torno a realidades marginales. Si hacen click en el título del post viajarán directo al blog de documentales en la vía y desde allí podrán descargar entre otros materiales muy interesantes, este documental digno de ser visto para, en un momento de parate, hacer memoría en este día destinado para recordar y no olvidar y nunca más!.

Y aquí, un conjunto de imágenes que cuentan mucho más que todo lo que se pudiera escribir en un día como hoy.  (gracias Graciela, por compartirlas!)








Fotógrafo: Gustavo Germano.



Nuevo Tiempo  (Silvina Garré)

Un nuevo tiempo
a pesar del castigo
estamos crecidos, estamos alertas
estamos más vivos
para socorrernos
para socorrernos
para socorrer.



Un nuevo tiempo
a pesar del peligro
la fuerza más bruta
la noche que asusta
estamos luchando
por sobrevivir
por sobrevivir
por sobrevivir.



Para que esta esperanza
sea más que venganza
sea siempre el camino
que se deja de herencia.



Un nuevo tiempo
a pesar del castigo
de todo atropello, de toda injusticia
luchemos por ello
para socorrernos
para socorrernos
para socorrer.



Un nuevo tiempo
a pesar del peligro
de todo el pecado
de todo el engaño
estamos marcados
por sobrevivir
por sobrevivir
por sobrevivir.



Para que esta esperanza
sea más que venganza
sea siempre el camino
que se deja de herencia.



Un nuevo tiempo
a pesar del castigo
estamos activos, ganamos las calles
quebramos los grillos
para socorrernos
para socorrernos
para socorrer.



Un nuevo tiempo
a pesar del peligro
igual nos reunimos
cantando en la plaza
con garra y con raza
por sobrevivir
por sobrevivir
por sobrevivir.



Para que esta esperanza
sea más que venganza
sea siempre el camino
que se deja de herencia.

domingo, 21 de marzo de 2010

SATURNO y la PQTP!!!

(clik en título para más información)

Al enviar Chota al 2020 recibí como mensaje de devolución que Saturno el día domingo 21 de Marzo de 2010 se encontrará alineado con la Tierra y el Sol a una distancia mínima en términos astronómicos. Éste fenómeno podrá ser visto, para maravilla de los seres humanos (de cuáles me pregunto?... a mi no me consultaron!... yo hubiera preferido que se quede lejos, bien lejos!) a simple vista al atardecer del día de mañana sobre el este, justo antes de que el Sol se esconda por el oeste. Obvio que con Telescopio la vista será mucho más zoom, por lo que si tienen uno cerca, no duden en darle un vistazo (yo no lo tengo ni acá ni cerca y si así fuera, me trasladaría a vivir a Mercurio provisto de traje antiflama, para alejar distancias y evitar la quemadura).
Ahora puedo comprender todos los infortunios, desperfectos y olvidos de la semana. Se trataba de la víspera de su visita. Quizá me estaba avisando para que le prepare un ágape y un aperitivo y le haga un lugar en mi ford sierra. El auto por lo pronto ya dejó de funcionar y creo entender que es por el susto de que la María Marta del plano celeste aplaste su metálica osamenta. Yo ya le expliqué que en todo caso, será como una visita a los aposentos de Acid Queen debido a los volátil de su esencia, pero no me creyó (y es entendible! jajaja)
Mientras, intento enviar SATURNO al 2020 para alertar a las telefónicas y advertirlas del colapso en las telecomunciaciones que puede provocar dicho planeta amante de los compromisos maritales y ferviente admirador de Anamá Ferreyra. Espero que tomen en cuenta mi aviso y provoquen algún desajuste vía satélite para que la Tierra entre en movimiento retrógrado porque si no, puedo asegurarles que mi pronóstico humorístico de los próximos días será nublado y violento y si no me creen, sólo contemplen por un instante la pintura de Francisco de Goya que adjunto aquí abajo en la cuál me retrató hace unos años para mostrar a la humanidad de lo que puede ser capaz un saturnino térreo:


"El cuadro representa el mito de Saturno, quien derrocando a su padre Urano, reinó en lugar de su hermano Titán. Sabiendo que uno de sus hijos le derrocaría, Saturno obligaba a su esposa, Ops (o Cibeles) a que le entregara a los recién nacidos para devorarlos, y así evitar su derrocamiento. Cibeles, sin embargo, consiguió salvar a su hijo Jupiter, que le declaró la guerra a su padre cuando fue adulto, derrotandolo y ascendiendo al poder."


más info en http://www.mallorcaweb.net/masm/mitsat.htm

Escucho el sonido de la lluvia y los truenos. Ojalá Venus me escuche y nuble todo el día la Tierra, alejando esas aguas de mi ánimo y promoviendo el despiste de mi regente solar. De ser así, aunque Satruno siempre esté, ojos que no ven, corazón que no siente! jajaja.

Abrazos en esta noche muy ensabanable!

sábado, 20 de marzo de 2010

Colaciones cotidianas


Concluye la segunda semana de clase con mucho cansancio, desperfectos y olvidos.
El tiempo para el descanso es escaso y pocas veces lo encuentro. Cuando logro dar con él, deseo prolongarlo infinitamente hasta que vuelvo a la realidad en un sonar creciente y agudo tic tac. Me incorporo y vuelvo otra vez a empezar ya sumido en la inercia del movimiento y la rutina, agendando reuniones y fechas de entrega.
Entre tanta obligación adjunta no encuentro el momento para sentarme a escribir y en el entre tiempo, ese que no alcanza para nada, se van sucediendo una concatenación de acontecimientos que hacen de el una pausa sin aburrimientos. Yo lo llamo la colación de lo cotidiano ya que siempre ocurren entre medio de las actividades diarias y en oportunidades, me obligan a replantear el día o cambiar de rumbo.

Colaciones de la semana:

Lunes: contento y tranquilo llego a sala de profesores a disfrutar un café y un momento de silencio. Al entrar una locuaz compañera me mira y me dice con una sonrisa de triunfo:

-No le dan las manos para quitarse todos los aros –refiriendo y señalando con la mirada al alumno que está sentado de espaldas a mí y vecino a ella- Ves como está institucionalizado el tema de los aros, para imitarlo!.

Sonreí y fui por mi café sin siquiera emitir una respuesta, sólo esbocé una sonrisa cómplice con Marta quién a esas alturas ya estaba en el convite y se sumaba a mis pensamientos.
Al rato, otra compañera con aire altanero me increpa para decirme que el cambio de horario propuesto por mi era inviable, que ella lo había pedido primero y que su antigüedad la avalaba –en años o en cargo? Pensé- Con la tranquilidad con la que suelo vestirme en tales circunstancias, respiré profundo y en forma calma entablé una conversación con ella en la que logré cerrarle la boca y taparla con un cambio de horario aprobado por los directivos y ya efectivizado (eso sí, a partir de la próxima semana porque esta semana los chicos iban a sufrir grandes trastornos si modificábamos sus horarios en forma repentina)

Martes: Finalmente el cambio de horario se materializó en forma súbita porque debido a la incomunicación reinante en dicha institución de la cual me aferré, supuse que no avisarían del no cambio a una compañera y entonces con Marta dimos rienda suelta a nuestro plan. Perfecto!.
Por la tarde compro unas llaves de luz para dimerizar las relucientes dicroicas que adornan mi living desde hace algunos días. Con ilusión y con Clau que me acompaña y me sugiere y me incentiva y le pone ganas, intentamos el cambio. Entrecruzamos cables, los juntamos, los movemos a riesgo de quedar con la permanente hecha sin lograr el éxito esperado. Conclusión: no se puede realizar la acción, las dicroicas no vienen para teclas combinadas. De haberlo sabido no gastaba 40 pesos, pero claro, para eso habría que tener nociones de electricidad práctica y yo sólo tengo un poquito de conocimiento de electricidad teórica que de hecho, no sirve para nada -lo confirman los hechos, este, y otros tantos de mi reciente pasado-

Miércoles: por la mañana lluvia torrencial, de esas que vienen con lucecitas y percusión incorporada. Con la pereza y la ensabanabilidad que prometen esos amaneceres grises y oscuros me acerco a la ventana, levanto la persiana y observo que la calle es el río de la Plata. Me preparo, bajo las escaleras para buscar el auto y me enfrento con la laguna de Chasicó en plena cochera siendo el Ford Sierra en su interior las cataratas del Niágara. No sólo me mojo, sino que en dicho intento también me embarro y el auto no arranca. Intento con un taxi y tampoco logro una respuesta a mi movilidad estancada. Finalmente desisto, llamo a la escuela y aviso que llegaré tarde –entre tanto pienso en forma segura: si es que llego-
Clau, que aún me acompañaba, me mira, y con su ternura característica me dice:

-Viejo! Te acompaño en sentimiento!!! - Y me ofrece un mate a modo de consuelo.

Ni modo, todo decía quedate en casa y no hice mucha fuerza para torcer el destino matinal.
Por la tarde todo mejora, no sólo sale el sol, también baja la humedad y un calor sofocante me provoca una transpiración tipo sauna en mis esforzados movimientos durante la clase de yoga. En esas contorciones de posturas invertidas estaba cuando montado sobre una silla con las piernas elevadas y pantorrillas apoyadas sobre el respaldo, los pies con los dedos tocando el cielo y la cabeza flexionada sobre un almohadón en el piso con la coronilla apuntando a la pared del fondo (brazos paralelos al suelo con manos sosteniendo el sistema cuerpo-silla aferrados a los caños traseros del asiento) en un intento por desarmar la postura, la silla se asustó al ser observada por el rostro de mi compañera de adelante y al intentar salir corriendo me dejó desparramado en el suelo ante una carcajada rotunda, una preocupación docente y un codo magullado que aún hoy me duele.


(Serie de posturas invertidas para activar el sistema inmune, Adho mukha vrksasana, Pinca mayurasana, Sirsasana y Sarvangasana trabajan directamente el sistema inmunológico, particularmente las glándulas y los conductos endocrinos. La segunda postura de la fila uno es la que desarmé comprando el piso jajaja)




Jueves: alrededor de las dos de la tarde me preparo el almuerzo frugal al llegar de la escuela. Al untar con berenjena la rebanada de pan integral observo detenidamente que no haya trozos de ajos presentes, de esos que la semana anterior aromatizaron mi cavidad bucal obligándome a desistir de mi visita al dentista. Sabiendo que dicho día debía volver para concretar la cita entre el odontólogo y mis muelas, tuve la respectiva precaución sin reparar en mirar el calendario ni la agenda que suelo no usar. Al llegar al consultorio en forma puntual, algo no habitual en mí, la secretaria me mira y sonriendo me dice:

-Tu turno es el día jueves, pero de la semana próxima.

Intercambiamos algunas sonrisas y bromas y aprovechando el sol de la tardecita me fui para casa con un sonar molar alegre y algún doliente mordisco, de esos que aún me acompañan.

Viernes: jornada maratónica, kilométrica y full a nivel escolar. Jornada completa, extendida y estirada. Jornada de 7:30 a 20:30 en forma continuada y con carrera de postas. Ni tiempo para colaciones.

Sábado: (hoy) Me levanto a las nueve y media luego de haber dormido mucho. El cansancio acumulado fue agotador. Relajado me dirijo hacia las ventanas para sembrar de luz los espaciosos habitáculos de mi departamento en penumbras. Al abrir las persianas observo una mancha verde sobre el asfalto. Me refriego los ojos y observo con atención. ¿Quién sacó mi auto de la cochera?... Creo que nadie, creo que anoche lo olvidé afuera cuando cansado entré a casa y me desvestí para meterme en la cama y dormir el agotador sueño acumulado en la semana.
Mientras me despabilo sonrío, tomo el teléfono celular, recuerdo a la hermana de Marta y mientras mando CHOTA al 2020, enciendo la radio y escucho:


jajaja y en su versión original!


Nada mejor para empezar el finde, abrir una bolsa, meter toda la semana adentro, cerrarla y dejarla a un costado para abrirla el día lunes nuevamente!... Siendo las cuatro de la tarde ya se habrán dado cuenta que ni siquiera bajé a ver o entrar el auto... para qué si de acá arriba se ve perfecto!!! Jajajaja
QUE TENGEN EXCELENTE FIN DE SEMANA!!! ABRAZOS!!!.



domingo, 14 de marzo de 2010

Rescatados de la web (ada)

Aguardando el otoño...


Domingo fresco en la ciudad. Uno de esos que son la antesala del otoño que llegará pasado el 21 de Marzo pero que indefectiblemente llegará, rociándonos de brisas ocres cargadas de hojas secas, de esas que crujen al momento de pasear sobre ellas, de esas que nos obligan a limpiar a diario el patio y que en un arrebato de impaciencia también nos imponen arrebatar el atuendo veraniego a cuánto árbol se nos cruce.
De esta forma, las ramas desprovistas de hojas nos invitan a guardar reposo en el interior de casa en dónde la música, el cine y la lectura a veces son los mejores paseos.
En eso estaba cuando hoy me levanté, reencontrándome con la lectura luego de un amanecer tardío y habiendo cerrado la primera y fatigosa semana escolar; Rescatando bellezas para pasar la tarde y para convidar a quién a este sitio guste acercarse en esta tardecita de fin de semana.

1º. COIFFEUR... Crujen




Crujen (Coiffeur)

Cada segundo para mi es egoismo puro

voy a salir para buscarte, para buscarme... mmm
las hojas del otoño
soncopos de maiz en un plato gigante


Cada segundo para mi es egoismo puro
voy a salir para buscarte, para buscarme
las hojas del otoño
son copos de maiz en un plato gigante
crujen como cruje tu voz
crujen como cruje tu voz ohhh
(repite)


Cada segundo para mi es egoismo puro
voy a salir para buscarte, para buscarme
las hojas del otoño
son copos de maiz en un plato gigante
crujen como cruje tu voz (repite)



2º Una historia de amor a través de 6000 escalones... me emocionó hasta las lágrimas!.

"La escalera del amor"



Hace más de 50 años, Liu Guojiang un muchacho de 19 años se enamoró de una madre viuda de 29 años llamada Xu Chaoqin..
En un enrollo digno de Romeo y Julieta de Shakespeare, amigos y parientes criticaron la relación debido a la diferencia de edades y el hecho de que Xu ya tuviera hijos.
Para esa época, era inaceptable e inmoral para un hombre joven el amar a una mujer mayor. Para evitar el murmullo en el mercado y el desprecio de sus comunidades, la pareja decidió fugarse y vivió en una cueva en el condado de Jiangjin en la sureña municipalidad de ChongQing.
Al principio la vida fue dura ya que ellos no poseían nada, no tenian electricidad ni siquiera alimentos. Tuvieron que comer pasto y raíces que encontraron en la montaña y Liu construyó una lámpara de kerosene que usaban para iluminar sus vidas.
Xu sentía que había atado a Liu y repetidamente le preguntaba, ‘ ¿estás arrepentido? Liu siempre le respondía, ‘ mientras seamos laboriosos, la vida mejorará. ‘
En el segundo año de vivir en la montaña, Liu empezó y continuó por más de 50 años, a cavar las gradas para que su esposa pudiera bajar fácilmente la montaña.
Después de medio siglo en 2001, un grupo de aventureros estaban explorando el bosque y se sorprendieron al encontrar a la vieja pareja y las más de 6,000 gradas hechas a mano. Liu MingSheng, uno de sus siete hijos dijo:
Mis padres se amaban tanto, ellos han vivido en reclusión por más de 50 años y nunca han estado separados un solo día. El hizo más de 6,000 gradas a través de los años por la conveniencia de mi madre, a pesar de que ella no baja mucho la montaña.
Liu, ahora de 72 años regresó de su labor agrícola diaria y colapsó. Xu se sentó y oró por su esposo mientras moría en sus brazos. Tan enamorada de Xu estaba Liu, que nadie fue capaz de liberar el agarre que él tenía en la mano de su esposa aún después de muerto.



‘Tú me prometiste que cuidarías de mi, siempre estarías conmigo hasta el día en que muriera, ahora tú te fuiste antes que yo, ¿cómo voy a vivir sin ti? ‘

Xu pasó días repitiendo suavemente estas palabras y tocando el ataúd negro de su esposo con lágrimas rodando por sus mejillas. En el año 2006, su historia se convirtió en una de las 10 historias de amor más famosas de China, recogida por el “Chinese Women Weekly”. El gobierno local ha decidido preservar la escalera de amor y el lugar en que vivieron convirtiéndolo en un museo, para que su historia de amor pueda vivir para siempre.

Fuente: http://www.andresroldan.com.ar/archivo/tallo-con-sus-manos-6000-escalones-por-amor-real-historia-de-amor-china/59

3º y recién llegadito a mi correo, una entrevista al grandioso Víctor Heredia (gracias Sandra!!!)

Para verla y escucharla, pasen por este link: http://www.tvpublica.com.ar/tvpublica/articulo?id=1826

Mientras, por aquí un tema cantado a dúo con Jairo... para todos mis amigos!!! en mi arbitrario domingo del amigo!!!  ABRAZOS!



BUEN DOMINGO!!!

sábado, 13 de marzo de 2010

Triple Neni


He tenido tres madres, la de antes de la enfermedad, la de durante y la de ahora. La de antes era temerosa y buscaba el agrado hasta en el orden que no le pertenecía. Durante la enfermedad fue la madre de la terquedad y ahora es la madre del despojo y del disfrute.
Ayer fue su cumpleaños. Almorzamos y cenamos juntos, acompañados por mis otros hermanos, papá y Rosario, quién nos regaló su presencia durante el mediodía.
Al ver a esa mujer empeñada entre las fuentes y las asaderas, vistiendo la mesa con un mantel y cubriéndola luego con platos y milanesas volví a confirmar la evidencia del milagro y me convencí de la certeza de que todo en ella es un brote feminista. Uno que hace un par de años la despojó de la depresión y la devolvió a la vida normal, dejando atrás todo recuerdo, como si nunca hubiera vivido en esa sombra a la cuál casi sucumbimos todos, desde mi padre hasta los gatos.
Un par de años estuvo suspendida, llorisqueando y viajando de la cama al sillón, repitiendo hasta el cansancio las frases de sus fijaciones mediante las cuáles buscaba convencer hasta a las moscas de que la medicación la había enfermado. Nunca creímos que mamá fuera tan tozuda y ese era el comentario de todos los que se acercaban a verla y de los que compartíamos su dolor y su pena.
Pienso que quizá, aquel suspenso y aquel tiempo en el cual nos tuvo con el alma en vilo, fue el modo que encontró de decir basta, de hacer hablar un síntoma que venía rumiando durante años sin poder metabolizarlo. Muchos años de entrega, primero hacia su marido, luego hacia nosotros, sus hijos, preparando la mesa a diario, sorteando los envistes cotidianos, dejando todo acomodado para alguien que no era ella misma, dejando estancados esos sueños que nunca hablaron y jamás volaron y de los cuáles ni tengo noción para de repente y sin más remedio que un adiós murmurado entre dientes, encontrarse sola en una casa que escondía hasta los recuerdos y era habitada poco a poco por el vacío y el silencio. Creo que, fueron asuntos demasiado fantasmales para ella, sobre todo porque allí y en todo ese presente espacio vacío de obligaciones diarias y de abrir y cerrar de puertas constantes no había escapatoria para permitirse ser ella misma.
No fue fácil ni calma la pelea y a ella nos convidó casi obligados. Ella sola no podía vencer la tortura de su mente y nos pidió ayuda de la forma que pudo, quizá la única que encontró entre su neceser de vida cotidiana y compartida. Nosotros no podíamos negarnos, a pesar de la angustia que vivíamos al verla y el cansancio de sujetarla para que no se desplome. Y no podíamos porque ella más allá de ser nuestra madre, era la mujer que nos había tomado muchos años de la mano para cruzar una calle, para atravesar el dolor de una enfermedad, para ayudarnos en la tarea del colegio, para comprarnos la ropa y las zapatillas, para cubrirnos ante nuestro padre en ocasiones traviesas, para regalarnos un alfajor o un chocolate o las facturas de la tarde aún sabiendo que quizá ese dinero estaba destinado a otros sectores. Se lo debíamos por eso, por todo el amor que nos brindó y la bondad que nos regaló desde el momento en que poblamos su vientre, una que de tan buena fue su mejor legado.
Fue un milagro su enfermedad porque al hablar su síntoma, hablaron otros, incluso el mío que se animó a salir del armario y presentarse en público sin más vestidos que mi piel desnuda.
Fue otro milagro su cura porque al terminar de rechinar su queja, fue despertando de a poco y nos regaló otra vez la alegría renovada de su presencia, siempre compañera, siempre despojada, memoriosa y atenta, conmemorativa y despierta.
Por lo pronto, al promediar estos días, mi madre ya ha vuelto en sí, renovada y habitada por una Nenina con autoría propia. Ahora se da el permiso de dejar la casa en desorden, hacer las compras en el horario que quiere, dejar los platos sucios si la somnolencia la alcanza o si llega el horario de sus telenovelas y dejar todo para después si le urge una cosquilla más placentera, como la de irse en viaje permanente con su nieta Valentina, quién le convida un mate sin que ella deba prepararlo.
Mi padre mientras tanto comenta "Prefiero una gordita feliz a una flaca triste y apagada".
Mi madre ha recuperado su instinto feminista a los 59 sin ni siquiera haber leído jamás a Ángeles Mastretta y sin ni siquiera conocer la gracia de Maitena. Al parecer esto demuestra la hipótesis o la certeza de que el feminismo es, desde todos los puntos posibles, un don, un milagro y un instinto.

Felíz cumpleaños Mamá!!! y gracias por todo lo que aún nos seguís brindando!!!

Y un regalito exquisto para consagrar alguna comida...

Guiso Feminista (por Ángeles Mastretta)

Hay quienes piensan que el feminismo es una corriente ideológica, yo creo que es un instinto. Un instinto que como tantos la humanidad ha escondido entre cortesías y crueldades hasta no dejar en las mujeres sino un recuerdo casual y placentero de algo que alguna vez nos tuvo en armonía.
En busca del tal armonía, las mujeres han sido capaces de inventar bordados preciosos, de coser tras los balcones como si algo mejor que sus tardes iguales cupiera en el infinito que se asomaba entre las rejas. Las mujeres ataron sus deseos a los planos y los acariciaron durante noches largas como días. Las mujeres cultivaron jardines, jugaron a la moda y al casamiento, se enamoraron del mar y sus prohibiciones, se desenamoraron de la inmensa playa, cuidaron a los enfermos, idearon paños y cataplasmas, parieron muchos niños y pastorearon muchos viejos, pero sobre todo cocinaron.
Si se pudiera juntar toda la creatividad y la energía que las mujeres han puesto en la cocina para emplearla, por ejemplo, en conquistar el espacio, hace tiempo que podríamos pasar los fines de semana en Marte. Pero qué imprecisa y cuánto más penosa hubiera sido la vida si le quitáramos el tiempo que han pasado las mujeres en la cocina.
Tanto han cocinado las mujeres que no siempre estoy segura de qué fue primero, si el instinto feminista o el culinario. Lo que sí sé es que la combinación de ambos puede ser fatal.
Una tarde esta escribiente preparaba café para el señor de la casa y un amigo suyo que en su anterior encarnación fue intelectual vienés. Mientras los oía conversar sentados en la sala como los niños que aún son, tuve a bien preguntarme con disgusto por qué siempre tenía que ser yo la que preparaba el café, por qué no teníamos turnos, por qué a ellos nunca se les ocurría que preparar el café no era una labor tan atractiva como para que siempre tuvieran la amabilidad de permitir que yo la hiciera.
Estaba yo sintiéndome la mismísima revista Fem cuando la respuesta me llegó con el chorro de café que debía ir a una taza, debidamente colocada sobre mi brazo. Grité, maldije, corrí a la sala, como a un hospital, y los intelectuales convertidos en médicos no encontraron mejor método de salvación, que echarme encima un chorro de crema Nivea que empezó a hervir al contacto con mi piel ardiendo.
Han pasado trece años desde aquella tarde y aún tengo en el brazo la cicatriz que obtuve por andar queriendo levantarme contra la bien instituida costumbre de que las mujeres hagan el café y cualquier otra de las cosas que se hacen en la cocina. Aunque detesto exhibir mi cobardía, viene al caso decir que desde entonces, cada vez que un mal pensamiento me ataca en la cocina o sus alrededores, lo empujo hasta mi estudio donde cualquier tesis o demanda feminista es no sólo aceptada sino bien acogida. Fuera de él y de las largas sobremesas entre mujeres, la señora de la casa intenta adoptar el nombre de “Marichu”.
Marichu es una mujer emprendedora y deberosa que cuando toma el cuerpo de otra mujer la lleva de buen humor a la cocina, a comprar las verduras y la fruta, a escoger el pescado fresco mirándolo a los ojos y hurgando la piel bajo sus aletas, a revisar sin horror la carne para que no tenga pellejos, ni esté roja tirando a negro, sino roja tirando a claro.
Marichu jamás pondría como botana un queso picado y unas papitas ruffles. Marichu no repite cada lunes la misma sopa, Marichu sabe guisar costillas de carnero, pescado a la Morenita, ostines Bienville, pechugas a la Tosca, tortolitas a la Richelieu, ensalada de abate Constantino, frituras de naranja con hojas de menta, duraznos a la aranjuez y fresas mailmaison.
Marichu sabe como ninguna que hay algo en un buen café que está gritando a las claras que una ama de casa conoce lo que trae entre las manos, pues el café no sale exquisito por casualidad como creen algunas señoras. Tiene que ser de buena calidad y estar bien hecho para ser el café que haga exclamar a los invitados al oído de sus esposas: “Querida, ¿por qué no tenemos café así en nuestra casa?”
Marichu es un encanto que algunas feminista quemarían en leña verde, entre otras cosas porque tampoco resuelve del todo los problemas domésticos. Eso lo saben las mujeres por cuyos cuerpos ha cruzado Marichu, las consecuencias de su paso no siempre son las mejores. De repente una mañana que en principio iba a dedicarse a estudiar neurofarmacología o administración o ciencia política, las invade la sensación de que en su casa no se come como es debido y de que chueco o derecho eso tiene que ver con ellas. Entonces abandonan los prácticos y generosos cuadernos de cocina que alguna vez publicó el ISSSTE y que de tantos problemas las han sacado, y se entregan al estudio de los libros de cocina que les han ido regalando sus madres, sus tías, Andrés León, el bazar de Mayorazgo y hasta ellas mismas. Pasan una hora cambiando la habitual sopa de fideo por una sopa de sesos y alcachofa, tragan la repugnancia que les provoca leer: los sesos se limpian muy bien quitando la sangre y la membrana bajo la llave del agua fría. Luego deciden que basta de bisteces empanizados y cambian a zarzuela de pescado y mariscos a la Nevada Palace. Al arroz blanco se decide ponerle azafrán y la lechuga orejona se cambia por unos espárragos frolité. Para terminar, se guardan los duraznos en almíbar y se prepara una complicada tartaleta de dátil y malvaviscos. Acto seguido se procede a caer en la cocina tarareando “Estrellita”.
Toda mujer que pasa por este proceso está siendo tomada por Marichu y le esperan las emociones más bárbaras. Porque casi al mismo tiempo en que una mujer se convierte en Marichu, su cónyuge, marido, esposo, compañero o como quiera que la moda llame al señor de la casa, es tomado por el impredecible Pepón.
Pepón es un hombre de apariencia sosegada y alma turbulenta que les gruñe a los perros falderos, que quiere caldo de frijoles cuando hay sopa de almejas y sopa de hongos cuando hay de habas. Pepón le teme a los experimentos culinarios, desconfía del instinto femenino, indaga el estado de los manteles, pregunta por una colección de copas que se rompió en el primer año de vida en común, nunca encuentra lo que busca en el refrigerador y cambia la obsesión de los maridos por la política y sus oficinas por una trémula preocupación por el modo en que se ordenan y deciden las cosas del hogar. Sobra decir que es una calamidad. Pero de seguro es apenas y lo que Marichu se merece. El marido de la original Marichu nunca pudo llamarse más que Pepón.
Cuando la mujer que abandona su libro científico para entrar a la cocina tiene lista la comida del día en que la poseyó Marichu, el señor de la casa entra olfateando de manera extraña y en lugar de prender la televisión y no saludar a los niños, le baja el volumen a la música y amonesta a los niños por haber enchuecado la nueva litera. Luego los carga y les da vueltas mientras camina hacia la proverbia Marichu y su eficaz mirada de felicítame. Por supuesto que no la felicita, pregunta qué huele raro y avisa que invitó a comer a cuatro amigos. La mujer tomada por Marichu le extiende una sonrisa beatífica. Entonces pone cuatro cubiertos más y espera que los amigos lleguen, beban sus aperitivos, coman sus entremeses y pasen a probar la sopa de sesos que salió muy abundante. Cuando todo esto ha sucedido, Pepón pregunta haciendo un puchero, ¿de qué es la sopa? Marichu le responde orgullosa y Pepón le recuerda cuánto detesta las alcachofas. Desencantos como éste cruzan por la pareja platillo a platillo hasta llegar a la tarta de dátiles. Cuando la enfrenta, Pepón no puede más y estalla en una colección de frases inconexas.
Sólo entonces Marichu recuerda la tarde de pasión en que tiró a la basura una hermosa cesta con dátiles sonorenses regalo de un pretendiente sumiso, para demostrarle a Peponcito la unicidad de su afecto. Hasta entonces, porque así son los recovecos de su alma enmudecida, se da cuenta de que una cosa era Pepón y otra los dátiles, y de que a ella le fascinan los dátiles.
-Pues los dátiles son una delicia y si no te lo parece será porque tu paladar es ignorante y cobarde –dice la señora de la casa horrorizando a los cuatro amigos con un comportamiento tan poco apropiado.
-¿Y Marichu? –se dice la mujer mirando a Pepón reírse del otro lado de la mesa-. Se fue Marichu.
-Eres loca –dice el señor de la casa–. Tú que no comes ni carne acusad a mi paladar de cobarde. Te apuesto a que o hay duraznos en almíbar.
-Hay duraznos en almíbar, marca Hérdez y marca La Torre, con hueso y sin hueso, ¿de cuáles quieres?
-De los que tú quieras mi vida, preciosa, teórica maravillosa.
¿Y Pepón? Se fue Pepón. Siempre que Marichu desaparece, Pepón se va también a otra casa porque sabe muy bien los peligros que correría quedándose a perturbar las costumbres y los guisos con los que la científica lo cobija a diario. Pepón se va y en su lugar deja a un señor al lado del cual la vida con sus trabajos y deliberaciones, su generosidad y su inclemencia, parece menos ardua.

BUEN FIN DE SEMANA PARA TODOS!!!