Material exclusivo para utilizar en el baño

miércoles, 24 de marzo de 2010

"NUNCA MÁS"



Me resulta dificultoso y doloroso escribir ante una fecha como la que en breves horas se conmemorará.

                                        

Buscando alguna musa inspiradora me avoqué a la metáfora del cine y recordé un film argentino del año 2008 dirigido por Lucía Cedrón titulado “Cordero de Dios” y que narra una historia más, o al menos posible, como otras tantas que ya han contado muchas películas de ese género y que abordan en su trama los tétricos años de esa dictadura a través de la que, lamentablemente, nos hicimos famosos en el mundo entero. Siempre había tenido en mente verla pero nunca me había propuesto salir en su búsqueda. Ayer, recordando esa y otras que ya he visto, trayendo a la mente recuerdos literarios, documentos y testimonios de torturas y secuestros, decidí salir en su búsqueda al salir de clase. Temiendo la precipitación de los hechos y sumido en esa tristeza colectiva que me genera el recordatorio de un pasado genocida del cual participó mi niñez cuidada y protegida, sin siquiera percatarme de sus vuelos de muerte y arrinconado en un sector social que por temor callaba y por ignorancia se llenaba la boca con un “algo habrán hecho” que implícitamente perseguía justificar lo injustificable, esto es, un orden abusivo y plagado de poder que terminó con la muerte y la desaparición de más de 30.000 personas en todo el país, visité uno a uno los videos clubs de la Bahía de los cuáles soy socio sin lograr dar con el paradero del film. Con la obsesión que me caracteriza obligué a mi memoria a que me devuelva la imagen de la caja expuesta en algún escaparate y finalmente recordé que hacía no menos de dos semanas, había visto el estuche plástico en el video del barrio de mis viejos, uno que es chico, desordenado y viejo pero que con el correr de los años y la aparición de otros tantas casas que alquilan DVD y que han pululado por doquier, es aún uno de los pocos que no pertenece al circuito comercial.
Me interné en el video y me dirigí al escaparate reservado al cine nacional y escaneando visualmente el sector de arriba abajo y de izquierda a derecha, luego invirtiendo el orden, ampliando la visual al incorporar la diagonal como forma de recorrido y finalmente el zigzag y la entropía del revoleo ocular como corolario, me fue imposible encontrarla. Me fui alejando, recorriendo el resto de los pasillos del video con el mismo empeño y otra vez el mismo corolario. Fue imposible encontrarla. Rastreé cada caja, las moví, busqué por detrás de las que asomaban en forma explícita, pregunté a quién estaba a cargo, observamos juntos, no dejamos sitio sin revolver, desde el sector de las películas de terror, pasando por las de ciencia ficción y terminando en las extranjeras. Fue imposible dar con ella, fue imposible encontrarla dentro de los límites de la ciudad, fue imposible rastrearla en internet por los sitios convencionales de descarga directa. Todo parecía tenebroso, un juego perverso de escondite en dónde ella era la desaparecida y yo alguien en busca de su paradero, intentando despertar de la memoria una identidad secuestrada y enterrada en un día, dentro de un mes a 34 años de distancia de lo que fue el momento más triste y doloroso de nuestra historia.

Pienso en que tal vez el Cordero de Dios buscó la forma de solidarizar con todos aquellos que aún prosiguen en la lista de personas buscadas y a eso se debió su ausencia; un cordero de Dios que en plena concordancia con las oraciones persigue quitar los pecados de un grupo de gente que en pos de un orden moral cometió el peor de los crímenes de estado, un cordero de Dios que persigue la piedad de quiénes sufrieron la pérdida de seres queridos, un codero de Dios que aún anda por allí, perdido y desorientado en busca de paz.


Y si bien, no puedo recomendarles el film desaparecido, si puedo recomedarles un documental titulado
"Santa Cruz" llevado a cabo por documentales en la vía, una productora social destinada a despertar conciencia social promoviendo reflexiones en torno a realidades marginales. Si hacen click en el título del post viajarán directo al blog de documentales en la vía y desde allí podrán descargar entre otros materiales muy interesantes, este documental digno de ser visto para, en un momento de parate, hacer memoría en este día destinado para recordar y no olvidar y nunca más!.

Y aquí, un conjunto de imágenes que cuentan mucho más que todo lo que se pudiera escribir en un día como hoy.  (gracias Graciela, por compartirlas!)








Fotógrafo: Gustavo Germano.



Nuevo Tiempo  (Silvina Garré)

Un nuevo tiempo
a pesar del castigo
estamos crecidos, estamos alertas
estamos más vivos
para socorrernos
para socorrernos
para socorrer.



Un nuevo tiempo
a pesar del peligro
la fuerza más bruta
la noche que asusta
estamos luchando
por sobrevivir
por sobrevivir
por sobrevivir.



Para que esta esperanza
sea más que venganza
sea siempre el camino
que se deja de herencia.



Un nuevo tiempo
a pesar del castigo
de todo atropello, de toda injusticia
luchemos por ello
para socorrernos
para socorrernos
para socorrer.



Un nuevo tiempo
a pesar del peligro
de todo el pecado
de todo el engaño
estamos marcados
por sobrevivir
por sobrevivir
por sobrevivir.



Para que esta esperanza
sea más que venganza
sea siempre el camino
que se deja de herencia.



Un nuevo tiempo
a pesar del castigo
estamos activos, ganamos las calles
quebramos los grillos
para socorrernos
para socorrernos
para socorrer.



Un nuevo tiempo
a pesar del peligro
igual nos reunimos
cantando en la plaza
con garra y con raza
por sobrevivir
por sobrevivir
por sobrevivir.



Para que esta esperanza
sea más que venganza
sea siempre el camino
que se deja de herencia.

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