Material exclusivo para utilizar en el baño

domingo, 30 de mayo de 2010

Constelada elección



Mi papá y mi mamá habían regresado de un viaje por la capital. Habían traído entre el desvelo de las caminatas y el aroma a café de las mañanas algunos regalos para cada uno de nosotros. No recuerdo mi edad de entonces, pero sí recuerdo que papá me sentó en la mesa de la cocina y en pocos minutos de agitar maletas y brazos quedé disfrazado de jugador de River, con mi camiseta blanca y roja y pantalón corto negro. Elegí aquel día que sería hincha de River Plate para orgullo del viejo y para desinterés de mis más infantes emociones a quiénes ese deporte mundialmente aclamado y reconocido no le hacía ni siquiera cosquillas.
A tal punto llegaba mi desinterés que una noche en que papá me llevó con él para convencerme de los placeres de correr tras una pelota, mis párpados eligieron cerrarse y dormir una siesta de noventa minutos frente a dos equipos que jugaban un partido en una cancha de fútbol que ni recuerdo. Desde ese día elegí que aquella pelota de cuero no tendría lugar en el cofre de mis placeres y así, cada vez que todo conspiraba para congregarse a honrarla y celebrarla, yo cerraba mis ojos y elegía mirar ese otro mundo que escenificaban mis fantasías y personificaba la imaginación.

Mi vida transcurrió, desde entonces y desde antes también, en un constante devenir de elecciones, algunas más conscientes que otras, algunas más condicionadas que otras.



Sin duda, algo de esto nos sucede a todos y nos iguala en cuanto a especie. Motivados por una elección, consciente o inconsciente, nuestra vida sucede en una constante asimilación de elecciones mediante las cuales vamos enfrentando la vida de la mejor forma que podemos, activados por un psiquismo que siempre va iluminando los caminos que lo equilibren y despresuricen.
Pero cuando los condicionantes externos limitan nuestra libertad y la responsabilidad se pone al servicio del destino de los otros, en ocasiones elegimos aquello que no queremos y relegamos lo que nuestro deseo nos propone, obligándolo, en muchas oportunidades, a quedar encapsulado y a necrosarse, apagando la llama vital, consumiéndonos como una vela hasta estallar o apagarnos definitivamente.
A medida que vamos creciendo las elecciones se van viendo mucho más amenazadas por el entorno, obligándonos a consumir mucha más energía en pos de seguir aferrados a la libertad de decidir y obrar en consecuencia. Pero ni la libertad a veces puede asegurarnos la elección y a menudo somos encandilados por esos famosos espejitos de colores que vemos a través de un caleidoscopio, perdemos el norte, nos desorientamos y empezamos a transitar el camino que la cultura eligió para uno. Y sin embargo, así y todo, le pese a quién le pese, se crea o no, también seguimos eligiendo esa vida culpando a quién sea por la fortuna o el infortunio de la vida que vivimos.



Cuando se ha perdido el Norte, dicen los que de eso entienden, que no hay nada mejor que observar el mar embravecido de la constelación de Casiopea, aquella que debido a su forma de M o W, según como se la mire, es de fácil reconocimiento, incluso más fácil que detectar la Osa Menor.
Siempre que el camino se bifurca, consultar el oráculo y observar en la constelación de los sentires la estrella más brillante de aquella constelación, lejos de toda vanidad, es una de las mejores enseñanzas que he asimilado. Luego, sumergirme dentro de mi mundo para encontrar esa calma que me permita elegir lo que siento más allá que afuera se empeñen en llevarme a favor de la corriente, ha sido el mejor antídoto para asumir mis elecciones y permitirme nadar en direcciones diversas.
Elegí inconscientemente mi objeto del deseo, elegí conscientemente sepultarlo muchos años, elegí la música como bálsamo y la lectura como refugio, elegí confiar y sonreír ante las dificultades, elegí a mis seres queridos más allá de los que me han tocado familiarmente, elegí afrontar el mundo, al despertar de una adolescencia infantil y confusa, con toda la expectativa social sobre mi género. Elegí mi profesión y elegí creer en un Dios alejado de todo dogma. Elegí casarme porque era lo correcto, porque estaba seguro de que así pasaría desapercibido y porque a alguien, alguna vez, se le ocurrió encasillar la felicidad de la gente en ese sacramento. Luego elegí separarme y amigarme con mis fantasmas después de un largo camino de falsas señales y caminos cegados. Y así, pese a todo, en pos de mi felicidad sigo eligiendo…
Elijo a Casiopea como mi brújula y elijo su mitología en las letras de Silvio Rodríguez con la musicalidad y dulzura de la voz de Miryam Quiñones, una canción que de tan bella me embellece el corazón y despierta mis sentidos. Elijo convidar esta belleza, porque como siempre digo, la belleza hay que compartirla para que se multiplique, para que se haga eco y se disemine como las semillas blancas del budismo, más allá de los muros que construimos a diario.


 
Como una gota fui de la marea
la playa me hizo grano de la arena.

Fui punto en multitud por donde fui
nadie me detectó y así aprendí.

Cuando creí colmada la tarea
volví mi corazón a Casiopea.

Cumplí celosamente nuestro plan:
por un millón de años esperar.
Hoy llevo el doble dando coordenadas
pero nadie contesta mi llamada.

¿Qué puede haber pasado a mi señal?
¿Será que me he quedado sin hogar?.

Hoy sobrevivo apenas a mi suerte,
lejano de mi estrella de mi gente.

El trance me ha mostrado otra lección:
el mundo propio siempre es el mejor.

Me voy debilitando lentamente
Quizás ya no sea yo cuando me encuentren.


Cuenta la mitología...


La letra que forman las estrellas más luminosas de Casipoea remiten a un origen acuoso, M de marea o W de wather, y esto no resulta casual pues, como es bien sabido, esta constelación también recibe el nombre que le ha conferido la mitología Griega.
Casiopea se jactaba de que ella y su hija Andrómeda eran las más bellas entre todas las mujeres, incluso más bellas que las Nereidas, hijas del dios del mar, Nereo. Las Nereidas indignadas le piden ayuda a Poseidón quién, a través de las aguas envía monstruos y calamidades para que destruyan el reinado de Casiopea, Etiopia.
El esposo de Casiopea, Cefeo, consulta un oráculo para buscar una posible solución y éste le responde con voz de sacrificio: Andrómeda debería ser atada a un acantilado para que el monstruo marino la devorase y así salvar su reinado.
Cuentan que por allí andaba Perseo, que venía de derrotar a Medusa –la de las viboritas- y que se enamoró perdidamente de Andrómeda, a tal punto que, derrota al monstruo, pide a Cefeo la mano de su hija y se casa con ella.

Entre tanto, la historia y la mitología ubican un trono estelar para Casiopea, para que nadie olvide nunca su vanidad.

Claro que esta constelación es posible verla en el hemisferio coronado por el ártico...¿Será por eso que el Norte siempre resulta tan vanidoso?

martes, 25 de mayo de 2010

BICENTENARIO



En el día de la patria, buenas noches, buenos días y buenos deseos...
Entre tanto reflexionemos sobre el signifcado de algunas estrofas que cantamos y serán entonadas en todos los actos ante la conmemoración de este día.
El texto que transcribo a continuación me lo ha enviado Verónica por correo electrónico. Si bien el texto está firmado con las iniciales de quién lo escribe, puedo anticipar que se llama o le dicen Meri. Meri, si en algún momento pasas por aquí y te lees, espero no te enfades conmigo por haber subido tus reflexiones y pensamientos a mi sitio.  Si los subo es porque los hago propios y los comparto y me interesa divulgarlos para contagiar a otros en esta tarea de pensar y debatir que presente preferimos.

200 años de ¿libertad?

Hoy, mientras colgaba una diminuta banderita argentina en la ventana del departamento que alquilo, inevitablemente vinieron a mi mente los primeros versos de nuestro himno nacional:

Oíd, mortales, el grito sagrado
Libertad, Libertad, Libertad
Oíd el ruido de rotas cadenas
ved en trono a la noble igualdad.

Y con ellos, un torbellino de preguntas... ¿Qué es hoy la libertad? ¿cuáles son las cadenas que debemos romper? ¿qué entendemos por igualdad? ¿cuáles de los ideales de los que llamamos próceres y decimos tener como ejemplo, se reflejan hoy en día en cada uno de nosotros?
E inevitablemente también, se me ocurrió pensar en esa frase tan usada, de que los niños son el futuro. Y entendí que esta frase da cuenta de algo que subyace a las preguntas anteriores: Nos estamos olvidando o nos queremos olvidar, de que nosotros somos el presente. Las cadenas que tenemos que romper son las de la desidia, las de la indiferencia, las del olvido. Esas son las cadenas que nos atan en este momento y que nos obligan a no tomar nuestras propias decisiones. Recuerdo el pasaje del Quijote, en el que Sancho, para evitar que Don Quijote saliera en busca de aventuras nocturnas, le ató las patas a Rocinante. Supongo que esta analogía no necesita muchas explicaciones...
Entonces ¿qué es la libertad? Suponemos que somos libres, porque nos podemos peinar como queremos, vestirnos con lo que nos gusta y demás. Pero alguno miró a su alrededor... Alguno contó cuánta gente con el mismo corte de pelo hay, cuánta gente con tatuajes iguales (el mayor grito de la individualidad)? ¿Somos libres cuando cambiamos el coche todos los años? ¿Somos libres cuando mostramos públicamente nuestros atributos físicos, frutos de una dieta brutal, del trabajo a muerte en un gimnasio o de una cirugía? ¿Es libre una chica de 15 años cuyos padres le regalan una operación de nariz? La libertad es la capacidad de elegir con responsabilidad. Pero ni estamos eligiendo, ni estamos siendo responsables. No elegimos porque respondemos a una imposición externa, cuyo mayor logro es hacernos creer que somos libres. Lo que no lograron hacer los regímenes dictatoriales, lo ha conseguido esta democracia descarriada. Las dictaduras prohibían un libro y la gente lo leía a escondidas. Ahora podemos acceder a todo y lo único que tomamos son espejitos de colores.
La igualdad, finalmente, aquella que Vicente López y Planes colocó en un trono, hace tiempo ha sido destronada. Y estamos tan cómodos así, que no alzamos la voz para pedir justicia. Y justicia no sólo es que se resuelva un asesinato y determinada persona vaya presa. Luchar por la justicia es luchar para cambiar un sistema injusto, que lleva a que dos nenes maten, a que desaparezca gente diariamente en manos de redes de prostitución y nadie diga nada, o a que los monstruos de la dictadura sigan caminando por las calles y ocupando cargos políticos en los que proponen leyes para humillar de la peor manera a los actuales “delincuentes”, que ellos mismos crearon con sus políticas asesinas. Aquellos que cantan el himno con tanto fervor y rezan el Padrenuestro mirando al cielo se pasaron décadas hambreando y embruteciendo al pueblo argentino. Y tienen la desfachatez de rasgarse las vestiduras por el aumento de la delincuencia y la desidia de nuestros jóvenes. ¿Cuál es la igualdad que pregonan? La que parodia Orwell, tal vez, en la que algunos son más iguales que otros.
Este presente que grafico en los párrafos precedentes es el que tenemos que cambiar nosotros, empezando por tomar conciencia. Dejemos que los niños sean niños. Si hacemos las cosas con responsabilidad, inevitablemente los formaremos para el futuro. Si hacemos las cosas con responsabilidad, quizás, sólo quizás ese futuro sea distinto. Y esa pequeña grieta de duda es la que hace que valga la pena intentarlo. En los festejos, cuando canten el himno, piensen qué significa lo que están diciendo...

¡Feliz 25 de Mayo para todo el pueblo argentino! M.M.

lunes, 24 de mayo de 2010

Fábula

"Nunca el amor fue tan fácil, tan profundo, como respirar..."
Georgina Hassan

Nunca imaginé que Galeano podría ser tan mágico como una Fábula hasta que, por cierto impulso desafiante, coloqué uno de sus relatos en un sitio virtual de encuentros Gay.
Toparme cara a cara con la realidad que todo este mundillo muestra, con todo ese maquillaje viejo y gastado, cargado de pieles casuales y de materialismos de cartón en un momento en dónde mi vida se transforma, abandonando un pasado que a veces aún me visita, intentando hacer del presente mi casa y lugar y derribando algunas cortinas de humo que aún nublan mi porvenir, me provoca una sensación de impotencia muy grande, impotencia de no poder hacer camino por no figurar dentro del estereotipo, por no poseer esa cualidad del delivery sexual, cualidad que hoy abunda, y hasta para algunos es un bien preciado.
Con la rabia y la tristeza, que siempre trato de brindar en actos de paz y humanidad, me animé al posteo con la intención de pincelar con otro color ese espacio que resulta mucho más homogéneo que la diversidad que ostenta. Y fue así que primero, Galeano me encontró o yo reencontré a Galeano y entre esos relatos tan crudos, vívidos y que en muchas ocasiones resultan una foto de cualquier vivencia humana, me topé con aquel deseo, uno que nació del deseo mismo de Dios y que brotó en otro, más humano, mas movilizante y que en cualquier circunstancia, motoriza el inconsciente.



De deseo somos



La vida, sin nombre, sin memoria, estaba sola. Tenía manos, pero no tenía a quién tocar. Tenía boca, pero no tenía con quién hablar. La vida era una, y siendo una era ninguna.
Entonces el deseo disparó su arco. Y la flecha del deseo partió la vida al medio, y la vida fue dos.
Los dos se encontraron y se rieron. Les daba risa verse, y tocarse también.



Eduardo Galeano



Allí despertó la magia y El deseo de Dios volvió a jugar a la creación…



Primero un mail, uno que no fue especial, pero si el único movido por el deseo. El mail motivó una conversación de chat, quizá dos o tres. Luego un encuentro, sin viento, sin expectativas, intentando convencer a la mente de que perdido por perdido, conocerlo no tenía nada de malo. El encuentro derivó en temor, angustia, y un poco de desinterés hasta que apareció una luz, un toque de brillo; en ese rostro había una sonrisa que iluminaba como luz de neón, una sonrisa iluminada, cálida y detrás de aquella mirada, un deseo, el mismo que movilizó a Dios y a Galeano, el mismo que impulsó el posteo; el deseo del amor, encontrarlo, madurarlo, sentirlo y vivirlo sin más.
En ese deseo terminamos enredados esa noche, en una cama que desde aquella separación no había sido habitada por nadie más que mi cuerpo, mis pensamientos y mis sueños. En ese deseo amanecimos, desayunamos y nos despedimos, cada cual a su rutina, él a sus negocios y yo a mis clases.
Fue raro, diferente. Algo me hizo cosquillas en la panza, algo me decía que valía la pena intentar; valía la pena sentir, animarme a lo que tantos años había sido postergado por un tánatos mal interpretado.
Entonces, siguieron los mail, con algo más de contenido, más conversaciones por chat, cada vez más largas, más intensas, más afectuosas, más cercanas y perdidos en una conversación un domingo a la mañana, aquel muchacho de unos 32 años tocó el timbre de casa. Lo habitaba un traje, lentes de sol y entrelazado entre sus manos un aroma de jazmines que un precioso ramo dejaba escapar. Creo que fue amor lo que sentí o algo parecido, no pude evitar la emoción, sonreír, besar, acariciar, amar sin temores ni tiempos ni espacios. Aun habiendo trabajado toda la noche, aún sin descanso, esta belleza de persona me agasajó en mi propia casa con un desayuno cálido, frutal, almibarado, dulce, tibio, salado y por de más hermoso.
Nos amamos todo el día, entre besos y caricias, entre sábanas y perfumes, caminatas por el parque, duchas de agua tibia, masajes de crema, cena y film, noche de abrazos y besos, latir de pecho, amanecer en abrazos, desayuno, ritual de despedida sin beso y sin abrazo, no como aquellos que ostentan quienes gozan de la libertad de la heterosexualidad y al que estamos acostumbrados, pero con unos ojos que Clau lleva en su corazón y una sonrisa wasonera que yo porto en el mío desde que esta bonita Fábula, hace más de seis meses, comenzó.



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Esta palabra esperanza, con mayúscula o sin ella, lo mejor que podemos hacer con ella es tacharla de nuestro vocabulario. Solo los exiliados y los desterrados que se han conformado con el destierro y el exilio la pueden usar, a falta de mejor. Les da consuelo y alivio. Los que no se resignan tienen otra palabra más enérgica: voluntad.
“Esta palabra esperanza”, de De este mundo y del otro
(Selección de Diego Mesa)

Hoy por hoy, este hermoso tipo que me acompaña se encarga de abrirme la puerta, cargar mis bolsas, ordenar mi casa como si fuera la propia, dedicarme exquisitos manjares culinarios, tirarse a mi lado a mirar una película o quedarse toda la mañana del domingo tirado en la cama junto a mí, desayunando, escuchando música sin el más mínimo interés en pisar la calle, sonriendo, abrazándome y recibiendo todos mis besos y cosquillas.
Mientras el disfruta aromatizando mi cocina con sus platos que pronto disfrutaremos, a la luz de unas velas y embriagándonos con los sabores del vino y de la ternura infinita, yo me siento a escribirlo, a recrearlo, a contemplarlo por entre las hendijas de la puerta, viendo como agita sus brazos, enciende las hornallas, fuma los vapores y los humos del cigarrillo que enciende únicamente allí en señal de respeto hacia mis abstemios pulmones, pensando que más allá de todo, por estos lados, hoy por hoy tenemos la bendición de poder amarnos sin temor a ser condenados a prisión o a ser ejecutados públicamente, como es habitual aún, ver en otros sitios del mundo más allá de que parezca irreal.
Parece mentira que aún hoy, la iglesia y las creencias religiosas sigan teniendo tanto peso en las decisiones civiles y políticas. Y lo más trágico de todo esto, es que todo se haga en nombre de Dios!...
Allí, en esos momentos es cuando más hago carne los versos de José Vargas,



Cuando traspasemos los muros
que hemos construido
tendremos la certeza
de haber resucitado.



Y para seguir profundizando en el tema, y seguir tomando conciencia de que el amor no puede entrar en debate, ni en edictos judiciales ni ser juzgado ni llevado a la cárcel ni al banquillo de los acusados, más textos para pensar y difundir:

El pecado nefando
Por Mario Vargas Llosa
Para el diario EL PAIS; publicado por LA NACION en Agosto de 2003 -en la previa de la aprobación del matrimonio Gay. España fue el tercer país en adoptar legalmente el matrimonio entre personas del mismo sexo, esto fue en 2005-

Lo que más sorprende en el documento sobre las parejas homosexuales que dio a conocer el Vaticano el 1° del actual -escrito por el cardenal Joseph Ratzinger y aprobado por el Papa- no es la reafirmación de la doctrina tradicional de la Iglesia Católica que condena el amor entre personas del mismo sexo como "un comportamiento desviado" que "ofusca valores fundamentales", sino la vehemencia con la que en él se exhorta a los parlamentarios y funcionarios católicos a actuar para impedir que se adopten leyes que autoricen la unión homosexual o, si se aprueban, para frenar y dificultar su aplicación.
En este caso sí que no parece funcionar para nada aquella sabia distinción evangélica entre lo que es del César y lo que es de Dios: el documento entra a saco en la vida política y da instrucciones inequívocas y terminantes a los católicos para que actúen en bloque, disciplinados y sumisos como buenos soldados de la fe.
Con la misma claridad con la que ha fulminado el divorcio, el aborto, la eutanasia y la ingeniería genética, el cardenal Ratzinger y, tras él, el papa Wojtyla recuerdan a los parlamentarios católicos que "tienen los
deberes morales de expresar diáfana y públicamente su desacuerdo, de votar contra los proyectos de ley" que amparen los matrimonios homosexuales y de "presentar enmiendas que limiten los daños" de semejantes leyes. Al mismo tiempo, los funcionarios católicos deben "reivindicar el derecho a la objeción de conciencia para no cooperar con la promulgación y aplicación de leyes tan gravemente injustas".
La condena es todavía más rotunda en lo relativo a la adopción de niños por parejas homosexuales,
práctica "gravemente inmoral" que, aprovechando la "debilidad" de un ser de pocos años, serviría para "introducir al niño en un ambiente que no favorece su pleno desarrollo humano", ya que "las relaciones homosexuales contrastan con la ley moral natural".
Con argumentos así, aderezados con la presencia sulfúrica del demonio, la Iglesia mandó a millares de católicos y de infieles a la hoguera en la Edad Media y contribuyó decisivamente a que, hasta nuestros días, el alto porcentaje de seres humanos de vocación homosexual viviera en la catacumba de la vergüenza y el oprobio, fuera discriminado y ridiculizado y se impusiera en la sociedad y en la cultura el machismo, con sus degenerantes consecuencias: la postergación y humillación sistemática de la mujer, la entronización de la viril brutalidad como valor supremo y las peores distorsiones y represiones de la vida sexual en nombre de una supuesta normalidad representada por el heterosexualismo.
Parece increíble que después de Freud y de todo lo que la ciencia ha ido revelando al mundo en materia de sexualidad en el último siglo la Iglesia Católica -casi al mismo tiempo que la Iglesia Anglicana elegía al primer obispo abiertamente gay de su historia- se empecine en una doctrina homofóbica tan anacrónica como la expuesta en las doce páginas redactadas por el cardenal Joseph Ratzinger.
A juzgar por algunas reacciones y encuestas que leo en la prensa italiana -escribo estas líneas en las costas de Sicilia, donde no llegan otros diarios europeos- no toda la grey católica ha acatado con la docilidad
debida el úcase vaticano. El senador Edward Kennedy, en Washington, declaró que "la Iglesia Católica debe ocuparse de religión y no de tomas de posición políticas", y reafirmó su apoyo a las uniones de parejas gays.
Así lo ha hecho también el primer ministro canadiense, Jean Chrétien (católico). En Canadá está a punto de aprobarse una ley que autoriza el matrimonio homosexual.
Según el Corriere della Sera, el 51,6% de los italianos favorece las uniones entre parejas del mismo sexo y en España, según un sondeo del diario El Mundo, el porcentaje favorable sería aún mayor: 53 por ciento.
El citado diario italiano transcribe una declaración contundente del dirigente demócrata cristiano Pim Walenkamp, de Bélgica, uno de los cinco países europeos donde se han autorizado las uniones homosexuales (los otros son Dinamarca, Suecia, Holanda y Francia): "No daremos un paso atrás. El Papa haría bien en ocuparse de temas importantes, como aquellos que tienen que ver con los países pobres del mundo, en vez de señalar con el dedo lo que hacen las personas en la intimidad del lecho".
La filípica antihomosexual del Vaticano sorprende aún más, puesto que si existe una institución que en los años recientes haya vivido en carne propia y de la manera más tremenda el drama del homosexualismo y las nefastas consecuencias que tiene para los individuos particulares y para el conjunto de la sociedad el desconocerlo, condenarlo y cerrarle todas las vías de manifestarse es la propia Iglesia Católica. Sólo en los Estados Unidos ascienden a centenares, y acaso a millares, los casos de pedofilia, acoso sexual y homosexualismo en los colegios, seminarios, centros de animación cultural y deportiva dirigidos por la Iglesia Católica, lo que ha llevado al banquillo de los acusados a sacerdotes, obispos, párrocos, instructores, catequistas, en escándalos que no sólo han sacado a la luz un lastimoso trasfondo de "sexualidad pervertida" al amparo de la autoridad sacerdotal, sino que, desde el punto de vista económico, han costado a la institución eclesiástica en los Estados Unidos sumas astronómicas en reparaciones, compensaciones por daños y perjuicios y arreglos extrajudiciales.
El caso, particularmente doloroso, del obispo de Boston sirvió para ilustrar mejor que ningún argumento racional la insensatez de imponer una ortodoxia sexual sin tener en cuenta la infinita variedad de matices de la personalidad individual y la manera tortuosa y trágica en que la naturaleza humana se rebela contra esas camisas de fuerza, lo que causa verdaderos estragos en su vecindad y, claro está, en la propia persona del
victimario-víctima.
Con toda esta experiencia vivida en su propio seno, hubiera cabido esperar que la Iglesia se mostrara más cauta, comprensiva y tolerante con el tema del homosexualismo. Pero el texto del cardenal Ratzinger muestra exactamente lo opuesto: un encastillarse con empecinamiento dogmático en una doctrina intolerante que, en la práctica y en los propios predios de la Iglesia Católica, va haciendo agua por todos los poros.
Pero acaso este texto, púdicamente titulado "Consideraciones sobre el proyectado reconocimiento legal de la unión entre personas homosexuales", vaya dirigido no tanto a contener la marea de permisividad y tolerancia en materia sexual que va ganando a toda la cultura occidental y contagiando a otras, sino a poner orden en el seno de la propia Iglesia Católica, donde, precisamente a raíz de los continuos escándalos de pedofilia y acoso sexual en que se han visto envueltos tantos sacerdotes y religiosos, se ha hecho público un estado de cosas que -utilizando la propia retórica y la moral de la institución que, ni qué decir tiene, no son las mías- el cardenal
Ratzinger y el Papa llamarían de "profunda descomposición moral".
Si ése es el propósito, tengo la seguridad de que está condenado al fracaso.
Porque los escándalos sexuales recientes en el seno de las congregaciones, seminarios, colegios y parroquias católicos no resultan de un debilitamiento de la autoridad eclesiástica ni de la falta de disciplina interna, sino de una naturaleza humana que ni ahora ni antes pudo ser artificialmente embridada sin causar estragos y lacerar la psicología y la conducta de los seres humanos. La diferencia entre hoy y ayer en materia sexual, dentro de la Iglesia Católica y fuera de ella, no es de comportamiento. Este no puede haber variado mucho porque, aunque hayan cambiado muchas costumbres y creencias, las pulsiones, los instintos, los deseos y las fantasías que animan la vida sexual siguen siendo los mismos. La diferencia es de publicidad. Antes, los escándalos podían ser ocultados y los pedófilos y acosadores sexuales salirse con la suya, como sigue ocurriendo todavía en las sociedades cerradas y sometidas a la dictadura religiosa.
En las sociedades abiertas ello ya no es posible, porque la libertad ha ido abriendo todas las puertas y haciendo que lo que antes permanecía tapado y escondido se ventile a plena luz y llegue a los diarios, las pantallas de televisión y los tribunales. La verdad que se hace pública gracias a ello no concierne solamente a una realidad institucional, a los pequeños dramas y escándalos que tienen como escenario a la Iglesia Católica. Concierne a una verdad sobre el ser humano en general y a la identidad sexual de las personas, una identidad mucho menos rígida y unidimensional de lo que enseñaba la doctrina y mucho menos dócil a las enseñanzas pastorales de lo que la Iglesia sostiene.
Esa verdad no se puede ignorar, so pena de quedarse rezagado, cada vez más al margen de la historia y el mundo en los que vivimos inmersos, como ocurre con esas vehementes y feroces diatribas que de tanto en tanto escribe el cardenal Ratzinger y aprueba el papa Wojtyla, empeñados contra toda razón y con admirable terquedad numantina en negar su tiempo y rechazar la vida.
Los millones de homosexuales católicos que hay en el mundo no renunciarán a su sexualidad debido a las fulminaciones vaticanas. Aun cuando se empeñaran en hacerlo, su propensión sexual terminará por encontrar unos resquicios a través de los cuales manifestarse y adquirir derecho de ciudad, a veces con grandes traumas y desgarramientos para el propio sujeto y sus próximos. No es el sexo, son la Iglesia y la fe católicas las víctimas privilegiadas de este nuevo manifiesto cavernícola.

Y por si te interesa, aquí podrás leer, entre otras cosas, el debate por la igualdad...

Buen cierre de lunes patrio!!!

domingo, 23 de mayo de 2010

Rescatados de la web (ada)

en vísperas bicentenarias...


Carlos Alonso

Domingo nublado en la ciudad con una humedad espesa que baja y moja rociando las calles y veredas con esa pátina suave y musgosa que tiñe de encanto al otoño, como lo hacen también las hojas y su cruijiente muerte.
En este otoño, los argentinos estamos de festejo y si bien la desesperanza a veces golpea fuerte por estas tierras americanas, debemos ser concientes de algo: hemos crecido y hemos madurado. A los golpes, pero en constante cambio; eso es motivo suficiente para sumarse al festejo.
Mi festejo celebrará comiendo pollo al disco en casa de mis viejos, con mis hermanos y Valentina, mi tititita sobrina a quién la sonrisa la persigue por toda la casa y por todo su cuerpo, provocando cosquillas en sus ojitos y en las miradas de quienes se acercan al escenario de sus primeras palabras y encantos.
Entre tanto, les dejo de regalo algunos bocaditos que he disfrutado en estos días, así, sueltos y mezclados, para que hagan uso de la libertad y elijan el o los que más les gusten...

:) Especialmente para Dali que me visita desde Guatemala...

"Teoría de los buenos deseos "



Que no te falte tiempo
para comer con los amigos
partir el pan,
reconocerse en las miradas.


Deseo que la noche
se te transforme en música
y la mesa en un largo
sonido de campanas.


Que nada te desvíe,
que nada te disturbe
que siempre tengas algo
de hoy para mañana

y que lo sepas dar
para regar las plantas
para cortar la leña,
para encender el fuego,
para ganar la lucha,
para que tengas paz.
que es la grave tarea
que me he impuesto esta noche
hermano mío.


Hamlet Lima Quintana

Y aquí, unos videos, para quien desee escuchar en la voz de Hamlet, algunas de sus poesías y letras que se han convertido en zambas y acordes de nuestro cancionero nacional.
Por ejemplo, aquí le canta a Carlos Alonso...



Y aquí, un homenaje a las madres de mayo... Madre coraje.



:) Se lo dedico a Tessi, quién me me visita desde México y a quién aún no le he preguntado el por qué de su Tessitore di Sogno...
The Blue doll y una excelente versión de Maramao perché sei morto?...



:) Un Julio Cortázar que aún nos promete más y más relatos, como si desde el cielo nos siguiera iluminando. (hacer click en Julio Cortázar... Gracias Lily)

:) Una abuela que, a pesar de ya no estar en este plano, ha dejado un legado único en el mundo del ciberespacio, sobre todo como mensaje a la ancianidad mundial. Un ejemplo de apertura y vitalidad.
Al celebrar sus 95 años, su nieto le regaló un Blog y desde ese momento, no dejó de escribir hasta el día de su muerte el año pasado... vale la pena sumergirse en esta ternura!.

:) Una paloma muy entrometida que hace lo imposible por obtener lo que desea... Un producto de animación digital sin desperdicio.

:) Un poco de humor que demuestra que los problemas educativos, no son un invento del bicentenario... jajaja

EL PALEOLITICO

El cavernícola hijo llega a la cueva y le da las notas al cavernícola padre, que las lee detenidamente.
Al rato el Papá le dice:
- Mira, que suspendas caza, lo comprendo, porque eres pequeño y todavía no puedes con la lanza;
- Que te aplazen en agricultura te lo paso, porque es un lío y al principio cuesta trabajo encontrarle la vuelta
- Que te aplazen en pintura rupestre, te lo perdono porque todavía eres pequeño y no coordinas,
pero...QUE TE APLAZEN EN HISTORIA..........NO ME JODAS; ...



¡¡¡¡¡ SI NO LLEVAMOS NI DOS PAGINAS !!!!!

:) Una artsita argentina que cada día me gusta más: Georgina Hassan, bellísimo!





Buen domino para todos!!! Abrazos

miércoles, 19 de mayo de 2010

Para vivir hace falta valor...

Nadie te enseña a cantar, es como un bote inflable en el medio del mar y sin viento a favor.
Nadie te enseña a cantar, es un grito de auxilio, una necesidad, un alivio real.
Silvina Garré - beso de cuerdas…

(... lo mismo me ocurre al escribir...)



-Soy homosexual -dijo.

Las palabras brotaron como un ocaso de sol y poco a poco se transformaron en una daga que a su paso partió los sueños y proyectos, clisándolos en miles de fragmentos como si se tratasen de un cristal. En el trayecto, también fue cortando el aire, confinando sus moléculas hacia un vacío espacial, tanto que los sonidos de la emoción fracturada y fragmentada, no pudieron escucharse...

Anoche vinieron a cenar mis viejos. Asistieron como siempre, puntuales, a las nueve, con esas ansias que los envuelven cada vez que alguno de sus hijos los invita o les hace algún mimo. Mamá traía unos libros entre sus manos, algunos a los que alguna vez me suscribí y siguen llegando a su casa para deleite de papá, que no repara en asuntos de información confidencial al momento de abrirlos y leerlos.
Sin tiempo de cocinar y aún más, sin ganas de hacerlo, me sumé, como tantas veces, al menú delivery con empanadas tricolor a las que hicimos los honores respectivos. Entre bocado y bocado se iban desgranando algunos temas de conversación que rozaban lo cotidiano. Papá comentó sobre su jubilación y las migajas que recibirá luego de más de treinta años de trabajar en este país. Mientras lo contaba se notaba la congoja y la resignación con la que intenta hacerse a la idea de que, mientras el cuerpo aguante, deberá enfrentar el trabajo cotidiano, con el mejor humor y la mejor de las sonrisas prescindiendo del derecho a elegir por sí mismo en que momento retirarse a otros pliegues y aventuras en sus sexagenarios años. Luego, le dimos lugar a la educación y sus adolescencias, matizando con anécdotas escolares los huecos de la tragedia y la decadencia, asumiendo con humor y con risas lo que no es posible asumir de otra forma.
Así y todo, pisando sobre terreno conocido y conversando sobre mi trabajo, yo estaba nervioso y no podía casi mechar palabras; a todas las escondía y las llevaba directo al baño. No era para menos, además de todo aquel escenario de realidades invitadas, esa noche no podían irse sin que yo rompa definitivamente un largo y prolongado silencio.
La noche se encogía al compás de las velas, mis manos temblaban y acunaban mis palabras hasta sedarlas mientras iba llegando el momento de la partida y mamá tomaba su chalina humahuaqueña para colocarla sobre sus hombros, miraba a su marido en un gesto de vamos y él, que permanecía aún sentado, le daba su aprobación.
En ese breve instante recordé a Silvina, mi gran compañera de noches tormentosas; sonaron en mis oídos todos sus versos y acordes, incluso aquellas palabras que te lastiman cuando se logran decir y sin pensarlo un instante más, levante la vista, busqué los ojos de mamá persiguiendo calma y seguridad, la invité a sentarse y sin darle tregua a mis manos para que definitivamente estrangulen mi voz condenándome otra vez al mutismo, respiré y desangrándome pronuncié lo que a veces, o casi siempre, un padre y una madre no desean escuchar:



-Soy homosexual...



El silencio mudó de cuerpo y se instaló por unos instantes en ambos, permaneciendo en mamá, quién enrojeció sus ojos, bajó la mirada y contuvo el llanto entre unos labios que hacían un esfuerzo desmedido para sostener la angustia. Papá, sin embargo, y contra todo pronóstico, comenzó a hablar, sosteniendo la situación y poniéndose la mochila al hombro.
No hubo tiempo para mucho más, contar tantos años de soledad transitada entre lloraquinas y temores no hacía falta, al menos allí, en ese instante en dónde todo un sueño de proyectos se desplomaba ante ellos con la gravedad de las certezas y los hechos.
No hubo abrazos, ni lágrimas, ni reproches. Sí, la permanencia de posturas distanciadas por el abismo que instala el salto generacional. Al ver a mamá y al sentir las palabras del viejo en una lucha por encontrar bastones para sostenerse y convidarme un poco para que me apoye con él comprendí el filo cortante de aquella palabra, un filo que los laceró por dentro al mismo tiempo que cicatrizó mis heridas y mis miedos.
¿Cómo explicarles en algunos minutos lo que el tiempo quizá jamás pueda explicar?. Decirles, por ejemplo, que la homosexualidad no se elije, como no se elije la estatura o el color de ojos. Que uno ES así, desde siempre y de antes también. Cómo contarles, por ejemplo, el camino solitario que transitamos la mayoría de los homosexuales luchando contra el prejuicio, contra nuestros fantasmas intentando encajar en una sociedad que por desconocimiento persigue encausar el destino de todos en una misma brecha sin percibir la diversidad. Cómo hacer para que entiendan que ser homosexual no es una cuestión de hacer las cosas bien o mal, qué simplemente uno se configura así y así disfruta su vida como lo hace cualquier heterosexual. Cómo hacerme fuerte y contener el alma adormecida transparentada en los vidriosos ojos de mamá, cómo hacerlo sin derramar una sola lágrima, cómo hacerlo sin sentirme ahora así, como en suspenso, creyendo haber hecho lo correcto sin saber a ciencia cierta si en verdad ha sido así.
Ellos hubieran preferido no enterarse y que los supuestos se diluyan otra vez con el correr de las horas y los días. Me pregunto, ¿A qué precio?, ¿con qué finalidad?.
Al hacerlo, al decirlo y enfrentar mis miedos y fantasmas me sostuvo la idea de que hay un derecho irrenunciable entre los padres y los hijos, el derecho a conocerse, a transitar juntos la felicidad y los pesares. Muchos años les negué esa posibilidad como ellos me negaron otras, en forma inconsciente, sin mal intención, simplemente porque las cosas se suceden de un modo y así debe ser en los registros de una educación cristiana basada en el deber ser y en la responsabilidad que ha dejado marcas de profunda dolencia en gran parte de esta y otras generaciones.
¿Cómo hacer para impedir la certeza que afirma que cuando un hijo sale del closet, sus padres ingresan en él?. En esa oscuridad en la que viví mucho tiempo logré fortaleza y crecí, entre todos mis temores y todas las injusticias que fui rumiando solo con toda la carga emocional que implica sentir y sufrir sin poder hablar, sin poder gritar. En esa oscuridad también hubo estrellas y luciérnagas y soles y gracias a esas luces logré dar con el picaporte que abrió mis emociones y mis sentimientos a este nuevo viaje en el que me permito la dicha y el placer de disfrutarme y disfrutar con todos los dones que Dios me ha bendecido. La luminaria incandescente de la tía Sandra con toda la música y todas las lecturas, las canciones de Silvina Garré que ponían letra a mi emoción y que no me cansaba de escuchar en aquellas noches largas de adolescencia, el humor de Tilsa, uno que de tan simple es el que más te hace pensar y el que más me divierte, su abrazo eterno y su contención al momento de enterarse que el hombre a quién había consagrado su vida la dejaría sola en medio de sus sueños y sus vuelos ¿cómo explicarle a ella que los inconscientes se comunican? ¿cómo dejarle sentir que mi carencia también fue la suya? ¿cómo hacerle entender que si me alejé todo este tiempo y me abrí de sus pedidos y reclamos fue para ayudarla a tomar confianza en sí misma y que se permita el derecho de gozar su vida de una forma más plena?¿Cómo decirle que la quiero a pesar de todo y que es y será la única mujer de mi vida?... no sé si es posible hacerlo, o explicarlo y quizá en eso me pierdo por mi vocación docente que me empuja a explicarlo todo y buscar la explicación de todo, como si todo necesitara explicarse, incluso el amor.



Pensar que ahora, en esa oscuridad están ellos, mis padres, reencontrándose con su pasado, buscando respuestas, motivos, poblando el pensamiento de interrogantes, cayendo en la cuenta de que estas cosas no solo le suceden al vecino ni son noticias de televisión o historias de telenovela, me angustia un poco porque sé la claustrofobia que se siente estando allí, preso de uno mismo, sin poder soltarse.
Entre tanta agitación, espero sepan ver las luces que los orienten por el camino que les permita salir. Yo, por mi parte, ya ofrecí mi linterna respetando a sus tiempos. Espero que ese mismo tiempo haga su trabajo, el de siempre, el de diluir y difuminar los contrastes para que la realidad adquiera cada vez más las tonalidades que la enriquecen.



Para vivir hace falta valor,
hace falta una voz que esté llamándonos.
y para elegir hace falta valor,
hacen falta señales del amor, de este amor.
Silvina Garré - Americanos

A cada uno, los mencionados y lo que resta mencionar, les agradezco por el Faro y los espejos, porque me permitieron reconocerme, encontrarme, aceptarme y quererme al mismo tiempo que fueron guía y señal de vida, a cada nado, a cada instante, en cada tramo de brazada que le iba ganando al mar, surcando sus olas, tocando fondo y saliendo a flote sin renunciar jamás.
Por ser siempre señales de amor, este amor que nos permite elegir y vivir...

Y para vencer los prejuicios lo esencial es conocer... por si quieren saber más sobre homosexualidad de una forma seria, aquí les dejo el link de una página recomendable...


domingo, 16 de mayo de 2010

Dispersión de prejuicios y creencias

Deberíamos aprender de la luz, que en su dualidad asume la esencia de un todo que produce un efecto mucho más intenso que la suma de sus partes.







Las diferencias a nivel humano debieran constituir un crisol donde las distintas etnias, credos, ideologías y sexos se fundan en una mezcla o suspensión coloidal en dónde las fases microscópicas formen un todo sin el mínimo deseo de fraccionarse o separarse. La diferencia, en sí, constituye un tesoro de la naturaleza humana, permite el complemento y motiva la búsqueda en el peregrinaje por los caminos que vamos eligiendo transitar, un tanto rocosos y polvorientos, pero trascendentes para las almas que persiguen evolucionar.
En esta evolución, la diferencia es un condimento que encierra una de las mayores riquezas y esto es así porque la diversidad estimula la comprensión y la tolerancia, o al menos debería. Justamente allí radica el problema de la diferencia, en la intolerancia con la que los seres humanos la enfrentamos, como guerreándola permanentemente en un intento de homogeneizar lo heterogéneo, pasando por el tamiz lo que nos molesta o nos incomoda de aquel o aquella que hace la diferencia u opta por andar senderos diferentes en pos de crecer, aprender y vivir una vida más plena.
Aún hoy, es posible escuchar y asistir a cuestionamientos irresolutos y vetustos que se han padecido y se vienen padeciendo desde hace años, como si la historia de la humanidad no tuviera memoria genética en el seno mismo de las células que la generan. Es por eso que hoy, por ejemplo, en algunos lugares del mundo se efectúen racias por diferencias de color, o género o sexo, provocando que ciertos sectores sociales, los más conservadores, los que supuestamente saben cómo hacer las cosas o están convencidos de que las hacen bien y por eso mismo jamás se auto cuestionan, gocen de ciertos derechos sociales y privilegios en desmedro de otros, minorías, o no, que por promover otros modos de acción o por apostar a otro estilo de vida, diferente, raro a los ojos de los primeros, son descartados del plano moral y legal, son ninguneados y privados de derechos tan universales como lo son, el derecho a la libertad de opción y el derecho a la igualdad.
No es raro que esto suceda, más si tenemos en cuenta que quiénes hacen o escriben las leyes, muchas veces lo hacen motivados por un gen que promulga la perfección en términos de homogeneidad camuflada de igualdad, por convicción, a veces, por desconocimiento otras tantas y por conveniencia para pocos en su mayoría.
A veces me pregunto, ¿qué adversario interno amedrenta a nuestros legisladores?. Sin duda, sea quien sea, este adversario oficia de prisma dispersor, descompone el temor personal en innumerables prejuicios que se deberían refractar hacia su fuente para hacer de ellos un motivo de cuestionamiento y de duda, algo que no sucede, simplemente porque a su alrededor, la interferencia es disminuida por similares medios, y es por eso que ese miedo se multiplica y crece estimulando la intolerancia, el nacimiento y la permanencia de ciertas leyes, como la ley racial que se intenta aprobar en Arizona o el debate –al menos se genera debate y en eso, creo, hemos avanzado un poco luego de algunos años de pseudo democracia- sobre el derecho al matrimonio gay y la flexibilización en términos de adopción, entre otras tantas.





Esto nos alerta acerca de que aún, nos queda mucho por madurar en los albores de este siglo y se vuelve a poner sobre el tapete el llamado de atención que nos muestra claramente que para eso vivimos en estos años que han comenzado revolucionados como tantos otros, para hacer posible las migajas del cambio en el tiempo que nos toca transitar.
Quizá no veamos asumidos en estos cuerpos, los frutos de nuestro debate y nuestra defensa, pero habremos ganado en humanidad e igualdad si cuando decidamos volver, estos temas ya ni siquiera pertenezcan al ámbito del debate ni de la opinión pública.





Discriminación aromática natural (poco ruido ¿? muchos olores !!)

Cuando nos empeñamos en discriminar los efluvios de nuestro organismo, también causamos molestias y estragos que atentan contra nuestra salud, más allá de que me sume al colectivo que prefiere la estimulación a través de otros ruidos y aromas.
Con rigor científico y un toque de humor, para amenizar tan encapotado acontecer cotidiano...


La química, el olor de pies y el mal aliento

Es frecuente encontrar personas cuyo aliento despide un olor desagradable cuando se nos acercan y nos hablan. El fenómeno se conoce con el nombre de halitosis. Sin embargo, es un fenómeno que siempre se lo atribuimos a otros y que, aparentemente, nunca nos ocurre a nosotros. Nada más lejos de la realidad y veremos por qué.
Cuando los humanos detectamos un olor es debido a la presencia de moléculas de una determinada sustancia que son captadas a través de los "sensores" que poseemos en nuestros órganos olfativos. Estos órganos son muy sensibles y pueden llegar a detectar concentraciones moleculares en el aire de una parte por mil millones. Sin embargo, cuando el olor lo generamos nosotros mismos los receptores de nuestros órganos olfativos se saturan y no son capaces de detectar ninguna diferencia: nos hemos acostumbrado al olor y ya no lo sentimos.

¿A qué se debe el mal olor?

Se debe a la presencia en nuestro aliento de una sustancia química denominada metilmercaptano. Las bacterias presentes en la boca provocan la descomposición de una proteína, liberando aminoácidos (cisteina y metionina) que contienen azufre, y que a su vez dan lugar a la formación del metilmercaptano. Esta sustancia es un gas que se mezcla con el aliento y es el responsable de su mal olor.
Algo parecido ocurre con nuestros pies. En las condiciones que se crean en unos pies sudorosos (un medio con características alcalinas) pueden proliferar bacterias que provoquen la formación del metilmercaptano, lo que da lugar al tan característico "olor a pies".
Esto no sólo ocurre en nuestros cuerpos. También, en el medio ambiente pueden existir algunas bacterias que provoquen un proceso semejante. Es lo que ocurre, por ejemplo, en una zona de Escocia, cerca de Edimburgo, donde periódicamente la costa exhala un olor bastante desagradable.
Pero, no sólo es esta sustancia la responsable del mal olor del aliento. Aunque en menor cantidad, también se producen en nuestra boca otras sustancias con olores desagradables. Una de ellas es el sulfuro de hidrógeno que se caracteriza por un fuerte olor a "huevos podridos". Más bien debería decirse que los huevos podridos huelen a sulfuro de hidrógeno, puesto que este compuesto es el responsable de su olor. Otra sustancia fuertemente olorosa que se puede producir en nuestras bocas es el sulfuro de dimetilo que también forma parte del aroma del café molido.

¿Cómo puede combatirse el mal olor?

Evidentemente con la limpieza de pies y boca. Pero sabemos que esto no es suficiente y los enjuagues de boca o los lavados de pies, aunque necesarios, sólo contribuyen a eliminar parcialmente el olor y por poco tiempo. Es necesario además eliminar las moléculas de metilmercaptano que se siguen generando.
Por ejemplo, para el mal aliento se recomienda que se utilicen dentífricos que contengan sales de cinc o de estaño. La presencia de estos metales interfiere las enzimas de las bacterias que producen el metilmercaptano y ayuda a eliminarlas.
En el caso de los pies existen también productos que cumplen una misión similar, pero lo más eficaz suele ser utilizar plantillas de carbón vegetal. El carbón vegetal en forma de pequeños gránulos situados en el interior de la plantilla absorbe las moléculas de metilmercaptano, reteniéndolas e impidiendo que pasen al ambiente.

¿Qué es el metilmercaptano?

Los mercaptanos son un grupo de compuestos químicos conocidos también por el nombre de tioalcoholes o tioles. Son compuestos orgánicos con una estructura parecida a los alcoholes, una cadena carbonada que en lugar de un grupo -OH contienen un grupo -SH.
El más sencillo de todos es el metilmercaptano CH3-SH que contiene un único átomo de carbono. Este compuesto es gaseoso a temperatura ambiente (su punto de ebullición es de 6 ºC) y los demás son líquidos de bajo punto de ebullición.
El metilmercaptano se utiliza industrialmente en la fabricación de pesticidas y en la regeneración de catalizadores que se emplea para refinar el petróleo. Sin embargo, uno de los usos más curiosos de esta sustancia viene dado por una de las propiedades características de este grupo de compuestos: su olor desagradable. El metilmercaptano se utiliza como aditivo para el gas de uso doméstico (gas natural, propano, butano). Su mal olor ayuda a detectar los escapes de gas.

Fecha de publicación en foro permanente de química y sociedad: 20/04/2009
Autor: M. A. Gómez

Y si de olores habalmos, este es, sin lugar a dudas, el más aromático, inoportuno y chistoso:

Poema del pedo alegre



¿Qué es un pedo?
y yo le contesté muy serio... el pedo es un pedo,
Con cuerpo de aire y corazón de viento
El pedo es como un alma en pena
que a veces sopla,
Que a veces truena.



Es como el agua que se desliza
con mucha fuerza, con mucha prisa.
El pedo es como la nube que va volando
y por donde pasa va fumigando.



El pedo es vida, el pedo es muerte
y tiene algo que nos divierte.
El pedo gime, el pedo llora;
el pedo es aire, el pedo es ruido
y a veces sale por un descuido.

El pedo es fuerte, es imponente
pues se los tira toda la gente..
En este mundo un pedo es vida
porque hasta el papa bien se lo tira;
hay pedos cultos e ignorantes
los hay adultos, también infantes,
hay pedos gordos, hay pedos flacos,
según el diámetro de lo tragado.



Hay pedos tristes, los hay risueños
según el gusto que tiene el dueño.
Si un día algún pedo toca tu puerta
no se la cierres, déjala abierta
deja que sople, deja que gire
a ver si hay alguien que lo respire.



También los pedos son educados
pues se los tiran los licenciados,
el pedo tiene algo espantoso
pues si lo aguantas te lleva al pozo.
El pedo tiene algo monstruoso
que a veces sale con él un trozo



Este poema se ha terminado
con tanto pedo que me he tirado
mientras escribo, mientras lo mando...
No aguanto más, me estoy CAGANDO!!!





CIENCIA APLICADA - DATOS DEL CONICET  (al menos así me ha llegado, entre aroma y aroma)



No tengan vergüenza y difúndanlo... Una contribución a los grandes temas médicos: LO QUE SIEMPRE QUISISTE SABER.... Y NUNCA TE DIO LA CARA PARA PREGUNTAR



1- ¿Qué es el pedo? ¿Cuál es su composición?



Flato, del latín flatus, significa soplo y es un compuesto de gases altamente variable, expelido por el ano. Está formado por parte del aire que respiramos, que es casi compuesto exclusivamente de Nitrógeno y Dióxido de Carbono, luego el organismo absorbe oxígeno, y los gases resultantes de las reacciones químicas entre los ácidos estomacales, fluidos intestinales y flora microbiana producen: Dióxido de Carbono, Hidrógeno y Metano.



2- ¿Qué hace que los pedos tengan olor?



El olor de los pedos proviene de pequeñas cantidades de Sulfuro de Hidrógeno (gas sulfhídrico) y Azufre libre en la mezcla. Cuanta más rica en Azufre es tu dieta, más de esos gases van a ser producidos por las bacterias en tu intestino, y más hediondos serán tus pedos. Alimentos como cebolla, coliflor, huevos y hongos, son notables por producir pedos repugnantemente hediondos. El frijol, por ejemplo produce grandes cantidades de pedos no necesariamente pestilentes (inodoros).



3- ¿Por qué los pedos hacen ruido?



Los ruidos son producidos por la abertura anal, comúnmente conocida como el orto. El ruido depende de la velocidad de expulsión del gas, y de cuán estrecha es la abertura de los músculos del esfínter anal.



4- ¿Cuánto gas produce una persona normal?



En valores promedio, una persona produce cerca de un litro de pedo por día, distribuido matemáticamente en aproximadamente 14 pedos diarios.
Puede ser difícil para vos determinar el volumen de tus pedos diarios, pero vos podes estimar cuántas veces al día te pedorreas. Pensá en esto como en un pequeño experimento científico: Anotá todo lo que comés y contá el número de veces que alegremente te pedorreas.
Entonces podes tomar nota de la cantidad y olor de tus pedos. Descubrirás una relación entre lo que comes y el hedor de tus pedos.



5- ¿Cuánto tiempo tarda el pedo para llegar a la nariz de una víctima inocente?



Depende de las condiciones meteorológicas, humedad, velocidad del viento y distancia entre las personas. Los pedos también se dispersan, su potencial nauseabundo disminuye con la dilución. Existen condiciones excepcionales: cuando el pedo es liberado en un área pequeña y cerrada, tal como un ascensor, un cuarto pequeño, dentro de un automóvil o bajo las sábanas, porque esas condiciones limitan la cantidad disponible de diluyente (aire) y el pedo va a permanecer en una concentración que permitirá su percepción, por más tiempo, hasta que se condense en las paredes.



6- ¿Algunas personas nunca se pedorrean?



¡Falso! Toda entidad viva se pedorrea. Algunas personas se pedorrean aun algunas horas después de muertas (generalmente gente extremadamente vengativa ....)



7- ¿Los hombres se pedorrean más que las mujeres?



¡Falso! Las Mujeres se pedorrean tanto como los hombres. La diferencia es que los hombres se enorgullecen de ello.



8- ¿En qué momento uno está más propenso a pedorrearse?



Durante la mañana al despertar. Esto es conocido como 'Cantata Matinal' o 'Allegro, ma non tropo'. Si uno llega al baño y empuja fuerte se puede conseguir una buena resonancia y ser oído en toda la casa!



9- ¿El frijol hace que las personas pedorreen más?



El frijol contiene azúcares que los humanos no pueden digerir. Cuando esos azúcares llegan a nuestros intestinos, las bacterias se hacen una fiesta y producen mucho gas. Otros productores notables de pedos son: el maíz, la pimienta, el repollo y la leche.



10- ¿Es el eructo en realidad un pedo que salió por el lado equivocado?



No. La frase .... 'Eructo es un pedo que tomó el ascensor', o el poema 'Un eructo bien lanzado, según la opinión de Angulo, es un pedo, que cansado, no pudo llegar al culo'... ¡son puro folklore! El eructo viene del estómago y tiene una composición química diferente a la de un pedo. Los pedos tienen menos aire atmosférico y más gases producidos por flora microbiana.



11- ¿Dónde van los pedos que aguantamos?



¿Cuántas veces UD. se aguantó un pedo, pretendiendo soltarlo en la primera oportunidad apropiada y después descubrió que este había desaparecido?¿Salió lentamente, sin que la persona se diera cuenta? ¿Fue absorbido por la corriente sanguínea? ¿O qué carajo es lo que le pasó?
Los médicos están de acuerdo en que el pedo no es ni liberado ni absorbido. Simplemente vuelve a los intestinos y sale más tarde, como la cabeza de una tortuga. Esto reafirma el hecho que los pedos no se pierden sino que se demoran.



12- ¿Es posible encender los pedos?



La respuesta es SI. Normalmente los pedos incluyen Metano e Hidrógeno, ambos gases inflamables. Por esto, Ud. debe tener en cuenta que intentar la ignición de un pedo puede ser peligrosa. La llama puede retroceder y su ropa o lo que estuviese cerca puede prender fuego. Cerca del 25% de las personas que lo intentaron, quemaron sus nalgas y los pelos de su culo. Y a pesar de que es un espectáculo inolvidable ver las llamas azules que producen los pedos, amigo le recomiendo que mejor no lo intente o padecerá la celebre expresión de 'cago fuego'.



Agradeciendo su inteligente atención, no se ponga colorado porque sería... al pedo.