Material exclusivo para utilizar en el baño

domingo, 2 de junio de 2013

Con forma y volumen



Ellos viven en las antípodas, como las moléculas cuando se encuentran en estado gaseoso. Un día, sin embargo, la colisión se produce y la fusión acontece, con energía y calor, desobedeciendo a la teoría cinética, en un acercamiento hacia las fuerzas de atracción que caracteriza a los sólidos.
Alí y Stephanie se conocen circunstancialmente durante un episodio violento. Ella es parte de una agresión en el interior de una discoteca y él, quien oficia de guardia de seguridad, es quien termina ayudándola a salir de la situación. Estando fuera de peligro, Alí le ofrece a Stephanie acercarla hasta su casa y ella, que al principio se  niega, termina aceptando el ofrecimiento. Estando en viaje, por primera vez, él repara en las piernas de Stephanie, quien con osadía y determinación las lleva al descubierto bajo una suelta minifalda. Ella percibe su mirada y se sonríe, orgullosa de lo que ofrece y para nada avergonzada. Disfruta de mostrarse y de que los hombres la deseen, lo que no espera, es ese golpe duro con que la vida la recibe los días sucesivos.
Uno podría suponer que se trata de un episodio casual y trillado. El muchacho bruto e ignorante que conoce a una hermosa mujer, durante el transcurso de una noche cualquiera, en una escena nocturna típica de película pochoclera. Pero muy lejos está de ser así.
Lo que podríamos suponer como un encuentro casual, no es más que el destino divirtiéndose con el juego que más ama jugar, el de hacernos creer que el azar es quien gobierna la vida.
Stephanie y Alí son dos seres agobiados por la vida que llevan. Frustrados y acobardados, enfrentan la rutina de los días sin la esperanza de un cambio, y es en esa desesperanza donde sus vidas trazan un punto de contacto.
Mientras él se dedica a vivir rozando el límite con la brutalidad animal, ella busca, en el contacto con las orcas, su salida de emergencia.
Una tragedia los aguarda, tanto a uno como al otro. Una circunstancia dolorosa y difícil que  los pone a prueba y les otorga, en tanto crisis, la opción por asirse a la vida o salir definitivamente de ella.
Ella representa el valor y la fuerza, en tanto él, la fragilidad y el desinterés. Varias escenas del film, nos dejan ver esa relación contrapuesta que los va acercando cada vez más, enredándolos en un vínculo que los aliena y al mismo tiempo, les promete un cambio como promesa de libertad.
Con un metal podríamos fácilmente romper un hueso, sin embargo, en la fusión de ambos, podríamos encontrar la rigidez y la dureza de una piedra preciosa como el diamante, con ese brillo caleidoscópico característico.
De eso y de mucho más nos habla “Metal y Hueso”, una excelente película franco-blega, dirigida por Jacques Audiard y protagonizado por Marion Cotillard y  Matthias Schoenaerts.

1 comentario:

  1. Según lo que voy leyendo, la peli está basada en dos cuentos cortos -Rust and bone y Rocket ride- publicados en el libro homónimo del canadiense Craig Davidson. Desconozco al autor y a su creación, pero ya me dieron ganas de leerlos... :)

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