Material exclusivo para utilizar en el baño

lunes, 29 de julio de 2013

Permutación

Muerta de frío, se encerró en su casa y encendió el calefactor. Así y todo, como la sensación no menguaba, se emponchó de arriba a abajo para calmar los temblores. Pasado un tiempo, mientras su cuerpo seguía aterido, se acordó de la última clase de matemática, y se dispuso a  invertir el orden de los factores en la estufa.
Llevar adelante el traslado no le costó tanto como lograr que el mechero encienda. Improvisó la misma técnica que utilizaba cuando prendía un cigarrillo a la intemperie y ni bien logró mantener la llama quieta, puso la perilla en la posición máxima. Corriendo, volvió a entrar a la casa y se apoltronó en el sillón cubriéndose con varias mantas. A pesar de que su cuerpo seguía congelado, ahora mantenía calidez en el alma y podía descansar en paz.

lunes, 22 de julio de 2013

Amigos

Algunos creían que la complicidad entre el cura y la estatua de San Roque había provocado la aparición de los perros en los pasillos y aulas de la escuela. Cuando  un alumno terminó en el hospital con mordeduras de gravedad, esta creencia quedó obsoleta, y el cantito que a modo de rezo todos entonaban en su cercanía, abolido por inservible.     
Otros sostenían que, en un intento de fraternidad, el Pancho y la Presidenta habían elaborado un proyecto donde se integraba el cántico de las creaturas con un plan de educación popular. Así quedaba en funcionamiento la nueva escuela para todas y todos los seres vivos que habitaran suelo argentino. 
En el capítulo dedicado a los canes, uno de los apartados justificaría la integración con aquella frase popular que dice perro que ladra, no muerde.
Luego que una docente de matemática resultara atacada al intentar acallar a carterazos los gruñidos de uno de los perros, el sospechado mito se transformó en leyenda. 
Estaba harta de que ellos ladraran en el momento justo que empezaba la explicación, situación que la había llevado a un estado de estrés exponencial. 

—Ladran profe —le decían algunos estudiantes.

—Señal que hoy también faltó la intérprete —contestaba ella enfurecida. 

Pocos días después, la profesora de geografía se quejó por la falta de higiene de algunos animales, argumentando que el olor a pedo era intolerable. Por su parte, el profesor de biología labraba actas permanentemente, en donde dejaba constancia de que en su hora, los perros se la pasaban durmiendo, y cuando estaban despiertos lo único que demostraban con elocuencia eran sendas lecciones de sexo explícito. 
A medida que pasaban los días, y mientras la profesora de educación física había dejado de dar las clases de voley porque los perros le meaban todas las pelotas al momento de empezar la práctica, la gran mayoría del personal docente iba sintiendo que cuánto más conocían a aquellas criaturas bautizadas por un tal Graham Vest como los mejores amigos del hombre, más aprendían a creer en la negligencia de las autoridades. 


lunes, 15 de julio de 2013

Vacaciones

Llevaba 93 años mirando hacia el Este,  anclado en aquel parque que lo custodiaba, sosteniendo pesadas cartas de navegación y añorando el viejo continente.
Añorar no siempre acarrea la sensación de querer tomarse el buque, por eso, desde esta tierra miraba el horizonte, para estar en los dos mundos sin pretender ninguno.
Por debajo y por detrás, una parte de la civilización había comenzado a pensar seriamente en su jubilación. La ciencia se oponía rotundamente, argumentando, con nuevas técnicas de cirugía estética, que aún era posible una revisión histórica de la barbarie. Contrataron a especialistas y abogados para que el litigio se llevara a cabo de manera  más ecuánime y evitar así que, llegado el caso, algunos tomaran decisiones atolondradas e injustas. 
El Genio alado, que observaba el océano a través de sus mármoles, tenía otros planes, y mientras todos ellos discutían, abandonó los aposentos del bajo relieve y recorrió los jardines en busca de los tesoros perdidos. Luego, sin que nadie lo viera, se acercó hasta el anciano, le calzó un hermoso par de alpargatas Cardón, lo untó con bronceador, le colocó un traje de baño Cotton Lunge, unos anteojos Armani, y dudando de su género, le regaló una cartera Louis Vuitton repleta de dólares. 
Una vez que estuvo totalmente lookeado e irreconocible, le otorgó vacaciones eternas.
Lleva pocos días mirando las olas y sintiendo el viento. Con  igual nostalgia, ahora Don Cristóbal se broncea junto a los lobos marinos de su misma especie, lee poemas de Alfonsina y se gasta todo el dinero en el casino.

lunes, 8 de julio de 2013

Catytap

Cansadas de la oscuridad que teñía a diario sus conversaciones, Paty y Caty decidieron, a modo de tregua,  terminar aquella jornada  de forma tranquila y relajada.
Encendieron las velas y prepararon la bañera con aceites perfumados de sándalo y manzanilla. A continuación, colocaron abundante cantidad de sales a base de  hipoclorito de sodio, y mientras escuchaban el opus 27 de la sonata número 2 de Beethoven, se entregaron plácidamente a la danza de las caricias, sumergidas en el agua espumosa y cálida.
Al terminar, notaron que la charla entre ellas se había tornado más clara que el cutis de la Luna; tanto es así, que iluminaba la noche.

lunes, 1 de julio de 2013

Heterogéneo

En el interior del vaso, el agua sentía las caricias que las gotas de aceite iban dibujando al caer. El roce era tan suave, que las moléculas poco a poco comenzaron a excitarse. 
Buscaron insistentemente la mescla a través de las polaridades, pero les resultó imposible, tanto, como invertir los roles a través de la densidad.
De improviso, divisaron al Zorro a través del velo de sus transparencias, y sin perder ni un segundo, le robaron la espada.
Desde aquel día, el agua y el aceite copulan libremente.