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lunes, 22 de julio de 2013

Amigos

Algunos creían que la complicidad entre el cura y la estatua de San Roque había provocado la aparición de los perros en los pasillos y aulas de la escuela. Cuando  un alumno terminó en el hospital con mordeduras de gravedad, esta creencia quedó obsoleta, y el cantito que a modo de rezo todos entonaban en su cercanía, abolido por inservible.     
Otros sostenían que, en un intento de fraternidad, el Pancho y la Presidenta habían elaborado un proyecto donde se integraba el cántico de las creaturas con un plan de educación popular. Así quedaba en funcionamiento la nueva escuela para todas y todos los seres vivos que habitaran suelo argentino. 
En el capítulo dedicado a los canes, uno de los apartados justificaría la integración con aquella frase popular que dice perro que ladra, no muerde.
Luego que una docente de matemática resultara atacada al intentar acallar a carterazos los gruñidos de uno de los perros, el sospechado mito se transformó en leyenda. 
Estaba harta de que ellos ladraran en el momento justo que empezaba la explicación, situación que la había llevado a un estado de estrés exponencial. 

—Ladran profe —le decían algunos estudiantes.

—Señal que hoy también faltó la intérprete —contestaba ella enfurecida. 

Pocos días después, la profesora de geografía se quejó por la falta de higiene de algunos animales, argumentando que el olor a pedo era intolerable. Por su parte, el profesor de biología labraba actas permanentemente, en donde dejaba constancia de que en su hora, los perros se la pasaban durmiendo, y cuando estaban despiertos lo único que demostraban con elocuencia eran sendas lecciones de sexo explícito. 
A medida que pasaban los días, y mientras la profesora de educación física había dejado de dar las clases de voley porque los perros le meaban todas las pelotas al momento de empezar la práctica, la gran mayoría del personal docente iba sintiendo que cuánto más conocían a aquellas criaturas bautizadas por un tal Graham Vest como los mejores amigos del hombre, más aprendían a creer en la negligencia de las autoridades. 


3 comentarios:

  1. Creo que lo que Uds no saben, es que la nueva educacion Argentina propone la mancomunion de todo ser vivo, quizas ellos querian aprender... Sobre todo "geografia" por la calidez de su profesora... No?

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  2. Jaja así como está planteada, no creo en la escuela inclusiva. Además sería todo un despropósito enseñar a ser a cada quien lo que no se es. Lo de los perros es una metáfora de lo que vivimos a diario en el aula. Es un tema de presupuesto educativo. Con la intención de economizat se unifican las ramas y asi, en nombre de una escuela pro e inclusiva, se genera una fractura y una desinclusión mucho mayor.

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